martes, 28 de junio de 2011

Hoy toca una de Orgullo: 28 de junio.



¡Hola! ¿Qué tal? ¿Cómo estás? ¿Estás orgulloso?
Hoy toca. El otro día tocó San Juan y las hogueras, y hoy toca Orgullo. El otro día, no sé si me salió un post muy de noche de San Juan, y hoy puede que no salga un post muy de Orgullo.
Hoy celebramos el día en que en un local de NY, el Stonewall, un grupo de gays, lesbianas y transexuales se rebelaron con la manía que tenía entonces la policía de NY, de ir a cerrar y detener a los gays que pasaban un rato en ese local. Y los detenían por conducta indecente, que no se trataba de que dos hombres estuvieran practicando sexo en plena calle, sino que... eran gays, y eso era en sí mismo indecente.
De ahí nació este día. Y de estas manifestaciones, fueron saliendo los avances en el tema de los derechos de los gays.
Los derechos de los gays, no son otros que los del resto de las personas, no nos equivoquemos. Que algunos se les llena la boca, y parece que los gays pedimos la luna o algo así.
¿Qué quieres unir tu destino con una mujer? Estupendo. ¿Con un hombre? Igual de estupendo. Que tienes el mismo derecho a que no te discriminen por ser gay a la hora de buscar un trabajo. O que tienes el mismo derecho a ir con tu pareja agarrado de la mano por la calle.
Pero siempre que llegan estas fechas, y se aproxima la gran manifestación de Madrid del orgullo, que este año se celebra el 2 de Julio, tenemos la misma controversia: ¿Orgullo sí o no? ¿O con cambios? ¿Qué es esa manifestación, una fiesta, o un desfile para que todo los gays se sientan representados?
Yo lo tomo como una fiesta, ya adelanto. No creo que se represente ahí a todos los gays. Ni siquiera a una pequeña parte. Pero también pienso que hay que divertirse, y que ese es un buen momento.
Pero es que alguna gente pretende que esa manifestación sea una representación de la forma de ser gay, y con eso sí que no estoy de acuerdo. Porque muchos gays, no van al gimnasio todos los días, ni tienen cuerpos estupendos (yo mismo). Porque a todos los gays no les gusta vestirse de mujer (yo mismo). Porque muchos gays, no les gusta el cuero para vestir (yo). El otro día hablaba con una chica, y me decía que los gays somos más cultos que la media, por eso de que no tenemos familia y tal. Me parece otro error, porque conozco a gays extremadamente cultos, y otros que no saben quién es Poe (yo mismo). En cambio, tengo otro amigo, que dice que los gays no leen un libro ni aunque les recorten el miembro un par de centímetros. Cuidado, él es gay, ¿eh? Y tampoco es eso. Lo que pasa es que los que se mueven en un determinado círculo de la noche, y de gimnasios, y de ambiente, puede pensar que todo el mundo es igual a ellos. Y se tiende a creer que ese mundo, ese “ambiente” representa a los gays. Como los que se mueven en torno al Círculo de Bellas Artes, pueden llegar a pensar que, todos los gays son así.
Pero generalizamos. Los gays son amanerados, amantes de la moda, cuerpos cuidados, y con pasta. A los que no les gusta el cuero, les gustan las plumas y las plataformas. Y por supuesto todos sabemos quién es “la princesa del pueblo”.
Pues no.
Además, algunos tienen la idea de que los gays, todos, somos bellas personas, estupendas. Vale, puede ser en contra-posición a los que piensan que somos unos degenerados. Pero hay gays cabrones, hijos de puta, y hay bellísimas personas, como en el resto de comunidades.
Por cierto: quiero saber quién se está tirando a los chicos que me corresponden a mí. Porque eso es otro tópico. Pero ya estoy cansado que alguien se aproveche de la media, para quitarme los míos.




Hace unos días hablaba con un amigo, de lo que deberíamos vender. Es decir, las asociaciones al uso que defienden nuestros derechos. La palabra Orgulloso, a veces lleva a pensar que queremos ser más que el resto. Que somos mejores. Y tampoco creo que sea el caso. Somos lo que somos, cada uno de una forma, todos distintos. A los gays nos une que amamos a los de nuestro mismo sexo. Pero creo que en el resto de cuestiones, somos cada uno de una forma. Somos gente normal. Quizás ese es el camino para que muchos de los que no se sienten bien consigo mismo por ser gays, entiendan lo que son, y se sientan más fácilmente bien consigo mismos. Somos gente normal. Como el vecino del 5º. A él le gustan las rubias, a mi me gustan los morenos. Pero a los dos nos gusta el cine de John Ford, aunque a él le gusta más “La diligencia” y yo prefiero “El hombre tranquilo”.
Somos tan normales, que hacemos las mismas discriminaciones que hacen los demás con nosotros. En un sitio leí una vez que, los gays que no tienen pluma, son unos reprimidos. Es igual de indignante esta afirmación que decir que “los amanerados deberían intentar matizar su pluma o esconderla directamernte”. O aceptar que “las mariconas” como algunos llaman a los amanerados, es un tema distinto a los que no tienen pluma que son como menos gays. Es peor ser “maricona”, que “homosexual sin mariconeo”. O que los activos son menos malos que los pasivos, porque al fin y al cabo “estos son las mujeres de la pareja”. La primera postura me parece tan errónea como las que siguen.
Leo con mucha frecuencia que los gays deben ser de izquierdas. ¿Tú sexualidad debe condicionar tus ideas de cómo debe ser la economía, por ejemplo? Y digo yo: ¿No hay nadie que en unas elecciones vote a unos, y en otras a los contrarios? ¿Nadie cambia el voto?
Tampoco somos más listos, ni más brillantes. Ni más guapos. Hay cada cardo borriquero que es gay... (yo mismo). Y por cierto: a los gays, no no gustan todos los hombres. Para nada. A mí de hecho, la mayoría no me gustan.
Creo que mi amigo tiene razón. Creo que debemos potenciar la imagen de que somos como los demás. No hay dos personas iguales, que tengan la misma sensibilidad ante todas las cuestiones a las que nos debemos enfrentar en la vida, ni que exactamente nos gusten las mismas cosas. Un grupo de gays reunidos, tienen en común que les gustan los hombres. Ni siquiera tienes por qué congeniar. Ni caer bien al personal (yo de hecho caigo mal a la mayoría). Además, sabes, los gays, como ya os he dicho, discriminamos como el resto. Y juzgamos como los heteros.
Pero eso no quita que podamos divertirnos, podamos bailar, o ver cuerpos bonitos haciéndolo encima de unas carrozas. Y sacar fotos. Quizás este año vuelva a hacer un reportaje fotográfico de la fiesta de Madrid del Sábado. ¿Visteis el del año pasado? Como eres desde luego... y luego dirás que me sigues... en fin. Pincha leñe, y disfruta con las fotos...
Puedes aprovechar para invitarme a un café, por cierto. Qué ya te vale.
Os dejo un documental que he encontrado sobre Stonewall. Es largo, pero creo merece la pena. Así podemos conocer el principio de todo.



Y ya acabo como le gusta a un amigo, a porvos: Nos vemos en la calle. Yo añado: o en una cafetería. :P

3 comentarios:

  1. El gran orgullo de amarnos y seguir vivos.
    Quien no lo entienda o no le guste el orgullo que se fastidie. Hay demasiada amargura y pocas fiestas, la vida deberia ser un motivo de fiesta

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  2. Me parece que es la manera más clara de decirlo: Los derechos de los gays, no son otros que los del resto de las personas. Me parece que coincidimos en que los que formamos el colectivo LGBT somos gente como los demás, y en que en este colectivo ha de todo, gente muy culta, gente con menos cultura, gente muy bien educada, gente que no han tenido tan buena educación, gente con pasta, gente que está en el paro sin subsidio, gente que se cuida mucho, gente que no se cuida tanto... Lo que en realidad diferencia a alguien LGBT del resto de la sociedad son sus preferencias sexuales y nada, absolutamente nada más. Ni siquiera el afeminamiento, puesto que conozco hombres claramente heterosexuales que son muy afeminados y lo mismo respecto a las mujeres que algunos catalogan de marimacho. Por eso no puedo más que aplaudir tu texto y apoyar esa idea de potenciar la imagen de que somos como los demás.

    Hace tiempo que esta idea me ronda por la cabeza y no había encontrado la forma de expresarla. Me gusta mucho como lo has hecho.

    Una pena que este finde no vaya a ir a Madrid, porque si no ya tenias el café pagado.

    Un abrazo.

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  3. No habia visto el video. El video de la noche tematica lo explica bien clarito. El orgullo no es un capricho. Todo tiene un motivo claro y necesario. Como dice el video en 1969 se abre un proceso, que vivimos ahora tambien

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