miércoles, 26 de octubre de 2011

El concierto (3)

Dani se giró. Era Axel, uno de sus compañeros de grupo y su mejor amigo y confidente.


- No… que va…
- Dani… no seas capullo.
Dani agachó un poco la cabeza…
- Suéltame, cabrón, me haces daño – y Dani intentó que Axel le soltara el brazo…
- Escúchame por una vez en la vida… Te ha escuchado tocar durante una hora. No tiene pinta de que le guste la música que hacemos. Sois seguramente los dos igual de imbéciles. No has mirado a otra parte del escenario en toda la noche. Y él, creo que ha creído que tú tocabas todos los instrumentos… te miraba embelesado, como si no existiera nada más en el mundo.  Sal corriendo, me cago en la puta de dios, y vete tras él… no quiero verte como un fantasma como los últimos meses…
- Suéltame, me haces daño… ¿Y que le digo? Me planto delante de él... ¿y qué? Soy…
- Eres un niñato… un niñato… un niñato… - dijo Axel con voz de niño de 2 años.- eres un puto niñato… un puto niñato como yo… pero sabes… un puto niñato con esto – y le apretó con su mano libre los cojones… Dani escondió sus partes doblando su cuerpo y sacando el culo hacia atrás – y con esto – y subió su mano hasta el corazón… y abarcó su pecho con ella – y con esto  - y señaló su cabeza – y ahí arriba tienes muchas cosas. Y en el corazón, también. Y ¡JA! Por tener tienes algo hasta en los huevos.
Se quedó mirándole a los ojos. Dani levantó al final la vista… y se encontró con su mirada… No pudo mantenerle la mirada mucho tiempo… vio tanta decisión en su amigo, tanto cabreo…
- ¿Y que le digo? – volvió a repetir angustiado… levantando su mirada, implorante...
- Dile que… dile que quieres invitarle a una cerveza por habernos escuchado… que quieres conocerlo… que quieres conocer lo que opina del concierto, si le gusta la música, si ha visto al resto del grupo que te acompañaba… si le gustan tus Van´s nuevas, o los calcetines cortos, o los calzoncillos que llevas - esto último lo dijo Axel con cara de chufla… creía que un poco de broma  relajaría a Dani…
- No te rías… será mejor que no vaya…
- ¡¡Lárgate!! – gritó Axel empujando a Dani, y levantando el brazo hacía dónde se había ido Miguel - ¡qué te largues de una puta vez ¡Qué te ahostio si no te vas! Y sabes que hablo en serio…
- Pero no sé hacia dónde ha ido…
- Hacia la derecha…
- P…
- Dani, se me acaba la paciencia, corre, o de la patada en los huevos que te doy, te les saco por la boca, bobo de mierda. ¡¡Largo!! – la gente alrededor se le quedaba mirando… casi se le oía más a él que al grupo.


Dani empezó a dirigirse hacia la salida de la plaza por la que había desaparecido Miguel.   Cada poco se volvía y comprobaba que Axel seguía pendiente de su camino. Incluso andaba un poco siguiéndole.
Dani se giró completamente y empezó a correr no muy rápido. Su cabeza era un hervidero. Axel decía que se había ido por la derecha… llegó a la encrucijada… miró a derecha, izquierda, miro hacia la calle que seguía hacia delante… no veía nada… decidió seguir la indicación de su amigo… empezó a correr un poco más deprisa… no hacía más que levantar el cuello dando pequeños saltos y mirar por encima de la gente… la calle estaba atestada... de repente pareció verle… pasaba un grupo que le impedía seguir… les apartó como pudo… saltaba para ver si Miguel cambiaba de camino… otro grupo de gente… Dani se estaba poniendo más nervioso… ahora que se había lanzado no quería perderle… no sabía todavía lo que le diría… Vio que Miguel iba a girar por otra bocacalle…
- ¡¡Miguellllllllllllll!!!
No sabía como ese grito había salido por su boca. No fue consciente. La gente se le quedó mirando… pero le daba igual… Miguel se paró y se giró…
- Por  favor… paso, paso… – decía Dani…
… Miguel se giró y buscaba con la mirada de dónde había venido su nombre… no veía a  nadie conocido…
- Por favor, tengo prisa
La gente miraba con cara de desagrado a Dani…
… Miguel se iba a girar para seguir su camino... pensó que se había imaginado que alguien le llamaba…
Dani consiguió abrirse camino entre el gesto adusto y molesto de los que le rodeaban…
- ¡¡¡Miguel!!!!!
Volvió a gritar… veía que le perdía… la gente se volvía al oír gritar de esa forma…
Miguel se dio otra vez la vuelta, ahora sí lo había oído… no eran imaginaciones suyas... pensó que a lo mejor le llamaban de algún balcón o ventana de las casas de por allí… miró… bajó la vista… la perdió otra vez entre la multitud…
…Dani corría apartando a la gente. Saltaba… vio que Miguel se paraba… pero miraba a los edificios...
- ¡¡Miguel!!
Esta vez, Miguel ya pudo situar de dónde venía el grito…
…pero…
… Pero… no… no podía ser…
… No…
… ¡Era ese chico!
… la voz venía de ese chico que sorteaba a la multitud que paseaba por esa calle… parecía que era Dani… sí, sí… era Dani… qué nombre más bonito, pensó como un bobo, y sin venir a cuento… Dani… un nombre bonito… parecía que venía hacia él… claro, pensó, si le estaba llamando, y corría hacia dónde él estaba… miró como un idiota alrededor por ver si había otro parado que tuviera cara de llamarse Miguel… pero no, no parecía que hubiera otro Miguel por los alrededores… Sí que había algunos señores de alguna edad que se habían dado la vuelta al oír el grito… y algunos de los que apartaba Dani al correr… también se daban la vuelta con cara de pocos amigos… porque era Dani que corría hacía él… pensó en acercarse, pero… sus piernas,  las bobas de ellas, parecía que no tenían muchas ganas de hacerle caso… al final torpemente…
…Dani empezó a tranquilizarse cuando vio que Miguel parecía haber reparado en él... y que estaba parado esperando… pero la distancia se le hacia eterna, no había más que un puñado de metros, pero parecía eso una escena de esas a cámara lenta, de las pelis de carreras  atletismo, en donde el sprint final dura más que el resto de la peli… jadeaba… no era que estuviera cansado de la carrera… es que estaba histérico… ahora llegaba el momento…
… ¿qué querría? Miguel empezó a darle vueltas… ese chico perfecto corriendo hacia donde él estaba… empezó a ponerse nervioso… empezó a pensar lo que le diría si le comentaba… si le decía… hubo un instante en que pensó que se lanzaría sobre él y le daría un beso… desechó la idea como una tontería más de su imaginación… todo parecía ir a cámara lenta… al final sus piernas decidieron dar un paso hacía delante… ya casi estaba a su altura…
… ya llegaba… parecía mentira… un último grupo de gente y estaría a su lado… dio un salto para la derecha… otro para la izquierda… los últimos que se interponían…
… otro paso… uno se puso en medio… giró hacia su izquierda…
… ya está…
- ¡¡Joder!! – exclamó Dani mientras sin poder evitarlo caía sobre Miguel.
El último salto de Dani, coincidió con un movimiento inesperado de Miguel… los dos se encontraron mas cerca de lo que hubieran previsto. Tanto se juntaron que algunos lo llamaron choque. Tanto se juntaron, llevando uno una velocidad apreciable, y el otro un estado de verticalidad poco asentada, que al juntarse cayeron los dos al suelo. Dani encima de Miguel, que para eso Dani llevaba la velocidad…


Casi de inmediato, se formó un corrillo alrededor…
- Esta juventud… mira este gamberro, ha tirado al otro joven… ¡Gamberro!
Todos miraban expectantes, esperando que el “agredido” se levantara del suelo y le diera su merecido a ese jovenzuelo descarado que llevaba empujando un buen rato a la gente…
- ¿Estás bien? – atinó a preguntar Dani – perdona… yo…
Si todo era difícil antes, ahora se le antojaba una tarea imposible decir algo medio coherente…
- No estoy mal – dijo Miguel. – La verdad es que pocas veces he tenido entre los brazos algo tan interesante.
Miguel se puso inmediatamente colorado. Se había dejado llevar por su humor, y por su sarcasmo. En circunstancias normales nunca hubiera dicho algo así… sería la cerveza de antes…
- Joputa, - gritó uno -  seguro que le ha roto la pierna
Miguel no apartaba la mirada de Dani. De sus ojos. Los tenía marrones… nunca se había fijado en el color. Dani le miraba… estaba como alelado… parecía que quería decir algo… pero era como si tartamudeara… como si… parecía que se rendía… Miguel notó como Dani empezaba a quitarse de encima suyo, empezaba a levantarse… pero de repente, no supo como… se encontró los labios de Dani sobre los suyos. Cerrados con fuerza… les apretó contra los suyos con fuerza… parecía que quería hundirle la cabeza en el suelo… eso duró lo que parecía una eternidad… debió ser solo unos mili segundos…
Todos alrededor se callaron. Alguno incluso se puso la mano para taparse su boca abierta de la sorpresa, del susto, o vaya a saber Vd. el qué. Ninguno se esperaba una escena así. Todos estaban esperando una escena de sangre, con el agredido, levantándose y lanzando invectivas contra el jovenzuelo agresor… no se esperaban un beso… y en los labios…
- ¡¡Marranos!! – gritó un señor.
- ¡Qué bonito! – dijo otro. – María, dame uno de esos – dijo con cara de pillo a la que parecía su mujer.
Ahora era Dani el que estaba rojo… empezó a levantarse… no sabía que hacer… entonces notó la mano de Miguel que le rodeaba el cuello y le atraía otra vez hacía él. Fue un suave piquito… con los labios cerrados… sí… pero esta vez más relajados… Le levantó la cabeza… y se cruzaron las miradas… la primera vez… los dos estaban callados, sin saber muy bien que decir… empezaron a levantarse… se agarraron de la mano para ayudarse…
- ¿Para que me buscabas? – dijo suavemente Miguel… inmediatamente pensó en la gilipollez que había dicho... pero ya estaba… lo había dicho. Y lo peor… Dani le había oído.
- Quería… quería que charláramos sobre el concierto…
- ¡Qué se besen! ¡Qué se besen!
Un grupo de parejas de mediana edad, que seguro habían salido de alguna cena regada generosamente con botellas de Ribera de Duero, empezaron a corearlo… otros se agregaron... al final era un grupo considerable el que lo gritaba… una pareja se fue indignada… Dani y Miguel estaban ahí, en el centro… azorados como nunca en su vida anterior lo habían estado… al final Miguel se acercó a Dani y le besó… suave, corto, nervioso… le agarró de una mano, y fue abriéndose paso entre el grupo que se había formado a su alrededor… mientras ese mismo grupo que les rodeaba empezaban a aplaudir… y ellos a la vez que hundían la cabeza debajo de sus sobacos, levantaban los brazos para saludar...


Corrieron para alejarse de allí… sin soltarse… al cabo de unos minutos, se pararon…
- No me has dicho que querías – preguntó innecesariamente Miguel, que todavía estaba en una nube… y que ya no recordaba haber hecho esa pregunta, y haber pensado que era una bobada…
- Quería… - Dani buscaba las palabras – ya te lo dije… bueno… en realidad… quería conocerte… y charlar… y…
- ¿Besarme?
- No… en realidad… yo… - Dani miraba al suelo…
- Yo si quiero besarte otra vez – dijo Miguel, con una decisión repentina… sin pensar mucho lo que decía…
Dani se quedó mirándole, sin saber que hacer… Miguel fue acercando poco a poco su boca… primero rozó suavemente los labios de Dani… fue profundizando… hasta que al final los labios de los dos se juntaron… esta vez abiertos, y las lenguas se rozaron por primera vez… nerviosas… perezosas… sin encontrar el ritmo, sin ponerse de acuerdo…
- Me llamo Axel
Se separaron los dos de sopetón. Los dos miraban a ese chico con gorra y una sonrisa debajo, que se había puesto entre los dos. Miguel miraba con cara de sorpresa. Dani, con cara de mala hostia. Axel tenía la mano extendida, como para saludar a Miguel. Éste fue a estrechársela, cuando Axel la movió y acabó dándole una palmada en su mano.
- Ya tenía ganas de conocerte, Miguel. Soy amigo de Dan. Su mejor amigo de hecho.
... y le rodeo con su brazo por los hombros, y le empujó hacia uno de los locales de la plaza. No se habían dado cuenta que habían vuelto a la plaza del concierto.
- Os invito a una birra. ¿Vienes Dan, o qué? Dale tiempo Miguel… Dan es un buen tío, sensible como pocos, trabajador, y con una cabeza… pero un poco timidote… aunque me da que tú tampoco eres un lanzado… - diciendo esto Axel le dio una palmada amistosa en un brazo a Miguel.
Dani decidió en ese momento asesinar a Axel en cuanto tuviera ocasión… Miguel estaba con la boca abierta… todo esto era demasiado para una tarde…
- Huy, creo que Dani va a encontrar la palabra perdida dentro de un momento y va a ser para mandarme a tomar por culo. Así que… os dejo… pero queda pendiente esa cerveza Miguel…
- Sí, sí, cuando quieras…
- Dani… la vida es una mierda… ¿a que sí?
Rápido, Dani cogió un cachi de un chico que pasaba por ahí, y se lo tiró a su amigo. Axel logró esquivarlo… y mientras se iba, le hizo un signo con el pulgar hacia arriba.
- ¿La vida es una mierda? – preguntó Miguel…
- Bueno… es largo de explicar… y la verdad ahora mismo no sé si tengo muchas ganas… - contestó dubitativo Dani.
- Tomemos esa cerveza…
- ¿Y mi cachi? – dijo el chico que suministró sin pretenderlo el arma arrojadiza a Dani.
- Tío… la vida es una mierda… - le dijeron los dos a coro.

4 comentarios:

  1. La historia esta buena........ahora los q tambien estan buenisimooooos son los de la 1er y 2da fotos.......Charlie.-

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  2. Qué chicos tan monos nos pones en las fotos, ese primero me ha robado el corazón... ;)

    Cómo me encanta esa historia, no me cansaré de leerla. I este uno de mis capítulos favoritos. Todos deberíamos tener un Axel al lado, eso tendría que ser obligatorio.

    Por cierto ¿qué es un "cachi"?

    Un abrazo.

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  3. Muchas gracias Charlie.

    besos.
    muchos.
    envueltos.

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  4. PFE, me alegro que te siga gustando.
    Un cachi es lo que en Madrid y en otros sitios se llaman "minis". Es un vaso grande, de 1 L., para llenar de cerveza, calimotxo, u otras bebidas.

    besos.
    muchos.
    envueltos.

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