miércoles, 2 de noviembre de 2011

El concierto (4).


El concierto (1).
El concierto (2).
El concierto (3)

El concierto - relato.
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- Jajajajajaja – reía como un descosido Dani.



Miguel estaba tumbado en el sofá, y le miraba sonriente. Intentaba escribir en el portátil, pero estaba más pendiente de Dani y de su reacción a lo que estaba leyendo.
- Mira que eres…- decía Dani, en los descanso de sus risas… más que nada porque debía respirar de vez en cuando – Me está entrando flato… ¡¡Ayy!!
- ¿Qué te hace tanta gracia? No lo entiendo – decía Miguel, poniendo cara de falsa indignación – Yo creo que está bien escrito, que tiene chispa…
- Pero Miguel, no se parece nada a la realidad…
- ¿Cómo que no? Me dirás que lo de Axel cuando te mandó tras de mí no fue así.
- Hombre, Axel exageró un poco cuando te lo contó. No me agarró de los huevos, bueno o al menos no fuerte. Y no dijo eso de que “tienes tantas cosas ahí, en la cabeza” O como lo hayas escrito.
- Pero seguro que lo pensaba… - levantó un poco el mentón Miguel, como indicando dignidad…
- Y donde se te ha ido la olla por completo… pero por completo, es en nuestro encuentro. ¡¡Vaya pasada!!
- Hombre, había que darle un poco de salsa…
- No, no, guay… vale… no te digo nada, pero me ha hecho gracia… nada más… Ojala te hubiera dado ese primer beso en el suelo… Y tú me hubieras dado ese beso con lengua en la plaza… Tardaste casi un mes en dármelo…
- No te jode…  también me lo podías haber dado tú – Miguel se incorporó en el sofá y se sentó. Cerró el portátil y lo apoyó en la mesa baja de cristal que tenía delante.
- No, no, ya hemos discutido muchas veces sobre esto. Eres tú, como la parte más madura y mayor de esta pareja, la que debes tomar esas iniciativas.  Yo ya hice bastante con salir corriendo detrás de ti.
- Corriendo, corriendo… corriste mucho, sisisisisi, cualquiera que te escuche, pensará que recorriste Burgos de lado a lado… ¡¡Si fueron 500 metros!! ¡¡Sí llegan!!
- Que dices, al menos fue un kilómetro.
- De eso nada, monada… un kilómetro… anda, anda… y además fuiste bien despacito, y no digas que no, que me lo has reconocido.
- Pero fui detrás de ti. Y te alcancé. Y te dije “¡Hola Miguel!”
- Jajajajaja, por más que intento recordar, no lo consigo… no consigo recordar que me dijeras “¡Hola Miguel!”. Recuerdo que llegaste hasta mí… – Miguel se levantó y se fue acercando a Dani, que estaba sentado frente a la mesa del Salón, sentado a horcajadas en una de las sillas - … recuerdo que noté que me diste un golpecito en la espalda…
- Y ahí, cuando te diste la vuelta, fue cuando yo te dije… ¡¡Hola Miguel!! Con mi voz angelical y una sonrisa encantadora…
- Calla… calla… déjame acabar… ¿has dicho voz angelical? Pero si tenías una voz de camionero… estabas más ronco, afónico… no era una voz que enamorara…
- Anda… con lo bien que me salen los susurros con esa voz…
- ¡uhhhhhhhhhhhhhh! Con esa voz de ultratumba….
Dani levantó las manos con exageración, mientras hacía un gesto hacia atrás como de resignación…
- Estábamos en que llamaste a mi espalda, me di la vuelta, te vi, me sorprendí, me llevé una alegría, porque iba pensando en lo desgraciado que era al ser invisible para ti… y ahí nos quedamos un rato… no dijiste ni mú, pero ni mú… parecías próximo a un ataque…
- Por la carrera… ves… fui corriendo hasta alcanzarte…
- ¡Una mierda! Estabas nervioso, estabas atacado porque no sabías que decir…
- Pero te busqué… cosa que tu no hiciste…
- ¡Eh! ¡Eh! Que nadie te ha dicho nada… pero no dijiste ¡Hola Miguel! Fui yo el que al cabo de un rato, sonreí y te dije ¡Hola!
- Va, va… eso fue en respuesta a mi saludo primero. Por cierto, que tardaste un mes de contestar. Yo creía que eras mudo o algo. O que te había dado un ataque de esos, en que se queda uno mudo, un flash, o sordo de nacimiento… ahí encontré la razón de que te quedaras escuchando… con lo poco que te gusta la música…
- Hombre, como comprenderás, llega un chico guapo, que se acaba de bajar de un escenario, con el morbo que da eso, llama a mi espalda, yo que veo a mi ángel del Señor hecho huesos y carne… y ¡¡qué carne!! Y que me mira con esos ojos… esos ojos verdes…



- Me los has puesto marrones…
- Es para que no vengan a por ti, que seguro que ahora lo leen todos, y todos vienen a echarte los tejos.
- Pues a mí me gustan los ojos marrones…
- ¿Cómo los míos?
- Como los tuyos… son preciosos… son muy expresivos…
Miguel estaba al lado de Dani, le hizo levantarse, se sentó él, y luego Dani se sentó sobre sus piernas, mirándose. Los brazos de Miguel rodearon la cintura de Dani, y los de este, rodearon el cuello de Miguel. Dani acercó sus labios a los de Miguel para darle un suave pico en los labios.



- ¿Así que eres celoso?
- No, no es eso. Pero cada vez estás más guapo, estás tremendo… y yo no valgo nada a tu lado, es normal que piense que cualquier día verás a uno más guapo… y me dejarás…
- Eres bobo… te quiero… no por tu belleza, que a mis ojos lo eres y mucho… te quiero por ti… por tu mirada, por tus sueños, por tu forma de darme importancia, de escucharme, de abrazarme, de darme cariño, por dejarte llevar a veces por mí, y por llevarme tú en otras ocasiones… Yo si que no soy nada... un puto niñato con muchas cosas que aprender...
- Me vas a poner colorado… y en lo de niñato no estoy de acuerdo. Y no empieces con que no eres lo suficientemente guapo para compensar. Eres... mira no voy a empezar a decirte otra vez como eres... simplemente eres de una forma que hace que te quiera más cada día...
- Ese día sí que estabas colorado… jijijijiji – volvió Dani a tomarle el pelo a Miguel.
- ¡Vaya! Sería la cerveza que me tomé después de que no me hicieras ni puñetero caso al acabar el concierto…



- Pero si no me diste tiempo… puta… que te largaste antes de que bajáramos del escenario…
- Y… Y… luego tampoco… yo ahí, interesado en el trabajo de los técnicos, que no me interesaba una mierda, yo ahí disimulando por verte… y tú  que me tomaste por un agujero negro…
- No me cambies de tema…
- Ya, ya, tú vas a donde puedes hacer sangre....
- Luego reconoces que puedo hacer sangre, o sea, que tengo razón…
- Siempre intentas ganar la pelea… Pero no dijiste “Hola Miguel”
- Sí lo dije… ¡Cabrón! No me hagas cosquillas… Miguel… Miguel…. ¡¡¡Miguel!!! ¡¡¡Para!!!!
Miguel metía los dedos en los riñones de Dani, y éste no paraba de contorsionaste y reírse a carcajadas.
- Para… Miguel… para por favor…
- Reconoce que no dijiste “Hola Miguel”…
- Me rindo… para, para… no dije “Hola Miguel”… pero para… para por favor…
- Así está mejor.
- Esto no vale ante un tribunal, es tortura.
- Yo lo negaré todo.
- Mostraré las marcas que me has dejado…
- Huy huy huy… ¡¡mira como tiemblo!! – Y Miguel extendió las manos haciendo movimientos exagerados con  ellas…
- ¡Cabrón! – dijo Dani a la vez que le intentaba pegar con las manos en la cara.
- Vale, vale… tregua…
Pararon de jugar. Se miraron. Sonrieron. Juntaron sus labios. Se besaron largo rato…
- ¿Entonces no te gusta la forma en que nos conocimos? – preguntó al final Dani, apoyando su frente en la de Miguel…
- Sí claro que me gustó. Nos conocimos. Nunca te agradeceré lo suficiente que corrieras detrás de mí. Que me alcanzaras. Que me pararas… yo nunca me hubiera atrevido. Y me hubiera perdido estos meses maravillosos que llevamos.
- Ya es más de un año… ¿no?
Miguel se quedó pensando…
- Es cierto, ya hace más de un año… por días… pero ya ha pasado sí… se me ha hecho tan corto…
- Ha sido muy intenso…
- Ha sido más corto el año que hemos pasado juntos, que el momento aquel que pasamos mirándonos como tontos.
- Jajajajaja, la verdad es que fue un poco patético, sí. Al final no recuerdo ya ni quien dijo algo... tú me mirabas a los ojos con una sonrisa boba… creo que preguntaste algo… como que qué quería… o algo así…  ¡¡Como en el relato!! Eso si que lo dijiste... jajajajaja…
- Si, lo dije. Y sí te miraba… pero casi ni te veía. No recuerdo ni que llevabas de ropa… te miraba los ojos, y tardé casi un mes en darme cuenta del color que les tenías. Miraba… pero estaba tan nervioso… no sé… tantas veces había soñado con tenerte cerca, con hablar contigo, que verte allí, parado, que… no era buena época… no sé…  fue un shock…
- Yo ya tuve bastante con correr… llegué te vi… solo sabía intentar respirar… me quedaba sin respiración… no por la carrera, más bien era por lo nervioso… te tenía ahí, delante. Alargaba la mano y podía tocarte. Yo también había soñado muchas veces contigo. Mil formas de decirte lo guay que me parecías, que me molaba como me mirabas por debajo de tus gafas, cuando leías el gratuito aquél que dieron unos meses en las paradas de bus…  Me imaginé tantas veces entre tus brazos, tumbados, con mi cabezota sobre tu barriga… o sobre tu pecho…
- ¿Ves como era más divertida esa forma de contarlo?
- Lo que si es cierto es el pico.
- Joder, casi me tiras de la fuerza con que me lo diste… jijijiji.
- Serás bobo…
Empezaron otra vez a juguetear. Miguel le intentaba hacer cosquillas otra vez., Dani evitarlo, a la vez que lo intentaba también con Miguel… y como siempre al final acabaron con un beso.
- A Axel le caíste bien al instante.
- Es buena gente. A mi me cae genial también. ¿Y a los demás? ¿Cómo les caigo?
- Al principio a alguno le costó. Guille me dijo un día que si no eras muy viejo para mí. Que me aburriría.
- ¿A sí? Qué capullo el Guillermito. ¿A ver si va a estar enamorado de ti? ¿Eh? A mí nunca me ha hecho ver eso… siempre me dijo que hacíamos muy buena pareja…
- No se lo digas… Migue, no me jodas… Guillermo creo que nunca ha mirado con deseo a un hombre.
- Déjate, déjate…
- ¡¡Pero sin es un  devora-mujeres!!
- Vale, vale… o sea que a Guillermo al principio…
- A Guille, y a casi todos. Menos a Axel. De todas formas era el único que conocía mi pasión  por ti. Los demás no sabían nada. De repente se encontraron que me acompañabas a muchos sitios, que nos besábamos… les chocó… nada más. Ahora creo que les caes bien a todos… dejando a parte a Oller. A él le caes como una patada en…
- ¿Y quien le cae bien?
- Buena pregunta… jajajaja… oye y a tus amigos… ¿Qué les pareció conocerme?
- Hombre… la verdad es que les ha costado… jajajaja. Pero ten en cuenta que, yo les presenté a mi chico directamente, sin pasar por las etapas anteriores… O sea que se encontraron de sopetón con que mi pareja eras tú, hombre y mucho más joven.  Pero creo que les has conquistado. No es de extrañar… eres un poco relaciones públicas. No he visto a nadie que tenga tantos amigos, o conocidos como tú.
- No exageres…
- ¿Merendamos?
- Tengo que irme… tengo ensayo… ¿Vas a venir?
- Luego me paso a lo mejor… antes quiero acabar el relato. ¿No te gusta entonces?
- Sí… pesao, me mola… pero me ha sorprendido… nada más. Qué más hubiera querido yo que me dieras un beso de tornillo en los primeros 15 minutos de conocernos. Tardaste una eternidad…
- ¡¡Otra vez!! ¡¡Qué tú también…!!
- ¡¡Que no!! ¡¡Que tú eres el mayor de la pareja!! Hay cosa que debes llevar tú la iniciativa....
- ¡Que no! Qué tú eres el joven, el que debe empujar…
Empezaron otra vez la batalla. Esta vez se levantaron de la silla… se persiguieron por todo el salón, alrededor de la mesa… reían… a veces uno alcanzaba al otro con su mano… o le tiraba el mechero, o el periódico, o la revista que se encontraban en su camino…
- ¡Me voy que llego tarde! – dijo de repente Dani escapando hacia la puerta…
- Adiós… huye cobarde… ya volverás y me vengaré… -  le dijo Miguel, cerrando la puerta…
Miguel se quedó con una sonrisa pícara en la cara. Sacó su móvil del bolsillo. Marcó el número de Dani.
- ¡Que quieres pesao! Ya sé. Se te ha olvidado decirme que me quieres… eres adorable…
- Bueno, eso también, te quiero amor – Miguel intentaba evitar la carcajada que tenía a punto de caramelo – Te llamaba más que nada para… digo si no sería mejor que volvieras a ponerte los pantalones… una cosa es enseñar los calzoncillos por encima del pantalón, y otra es que no lleves pantalón…
- Hostia puta. Eres un grandísimo cabrón.
- Jajajajajajaja… repite conmigo…¡¡La vida es una mierda!!
- Sdvsvrgfsrbf  sfvveswvv efrdvwsfrgrc  dfvsfdd sdfwsdvvcabrónaedffed hpdcvwsvdcsc hijodeputamcsaiodvcsapodc sncdmierdaaaaaaa aaapdojvfpov.
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4 comentarios:

  1. Ese es mi capítulo favorito, o al menos uno de los que más me gustan... Se les ve tan felices.

    Un abrazo.

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  2. J.A.G., muchas gracias.

    besos.
    muchos.
    envueltos.

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