lunes, 7 de noviembre de 2011

Zachary Quinto y Jamey Rodemeyer.







Venga, va, hablemos de estos chicos a los que les gustan los chicos. Creo que se llaman homosexuales... sisisisi. Yo tengo algunos amigos gays, que también se les llama así. Es que ya sabéis que es muy guay tener amigos homosexuales. Da caché.
¿Qué dices? ¿Qué yo también lo soy?
Anda, pues es cierto, se me había olvidado.
Pero mira, Zachary Quinto, lo ha recordado el otro día. Se levantó de la cama, se miró al espejo y se dijo: Zachary, si eres gay. Y salió de casa, y al primer periodista que encontró, se lo contó.
Y lo ha hecho por este chico: Jamey Rodemeyer
Me imagino que sabéis que este chico se suicidó hace unas semanas. Sus compañeros de colegio parece que se divertían a su costa, haciéndole la vida imposible porque solo tenía amigas, y porque era marica. Sí, porque para esos, se es marica, no gay. Ni homosexual.
Y ya este post que pensaba fuera festivo y demás, se ha torcido a la pena y la lágrima, con ramalazos de impotencia y de mala leche. Se me ha ocurrido ver el vídeo ese que subió a youtube para incluirlo en el proyecto “its get better”.






Hasta este momento me había contenido. Y luego seguí viendo otros vídeos, unos a favor, otros no tanto, la actuación de Lady Gaga, del que era fan Jamey, y en la que le dedicó una canción. Y una entrevista que les hicieron a los padres. Una lástima que mi inglés no sea demasiado bueno, por no decir que malísimo.
Hay muchos que no entienden que alguien llegue al extremo de quitarse la vida por ser gay y sufrir desprecios y acosos. Hay muchos que tiene fórmulas mágicas para superar esto, y si les hablas con pena de este chico, te contestan que seguro tendría algún otro problema, o que era propenso a tomar ese camino. Porque parece que estamos en un mundo de fuertes. Sí, los débiles no parece que tienen cabida en ese mundo. Ni entre los diferentes es distinto. Es la ley de la selva.
Pero sabes, Jamey no sería tan fuerte como otros, seguro. Tenía catorce años, y parece que el tema lo iba sufriendo desde hacía ya un par de años. En el vídeo ese da la impresión de que estaba en una época mejor... pero hubo algo que cambio para mal en los últimos meses, imagino. Y no sería tan fuerte, pero sacaba fuerzas para intentar ayudar, animar a otros chicos o chicas que estuvieran pasando por lo mismo. Qué grande ¿no?
Es cierto, no fue lo suficientemente valiente. No tuvo fuerzas, no encontró en su gente el apoyo suficiente, o vete tú a saber qué. No es un héroe, no... porque parece que en este mundo nuestro, todos tenemos que ser héroes. Es que desde la barrera, los toros se ven muy bien... hasta que un toro medio loco salta y se cuela en el callejón. Entonces esos que miraban la faena del torero y la criticaban, y le llamaban cobarde porque no se arrimaba lo suficiente al morlaco, se les abre incontroladamente el esfínter, y la vejiga suelta sus jugos, poniéndolo todo perdido... cuando ven pasar por su lado esos enormes cuernos que hasta hacía unos segundos calificaban de “afeitados”.
Pero el toro salta en muy rara ocasión la barrera. Así que todos nos podemos poner a juzgar la vida de los demás sin problemas. Todos sabemos salir de situaciones de acoso, y pasar del tema, y seguir con nuestra vida tan campantes.
Había uno que colgó un vídeo que lo tituló así... “No es un héroe”.
Ese chico, y los 7 u 8 que se suicidaron el año pasado por estas fechas en USA, por eso salió el programa “Its get Better” con vídeos de mucha gente intentando animar a estos chicos y chicas que se ven solos ante un mundo que no les entiende, no quería ser un héroe. Quería vivir tranquilamente, ir al colegio, divertirse con sus amigos y enamorarse de un guapo chico que le mimara.
Estos casos me producen rabia e impotencia. ¿Qué se le puede decir a alguien como Jamey? ¿Qué se le puede decir que no le dijeran sus amigos, y sus padres? Que desesperación les debe haber producido el comprobar que no acertaron con sus apoyos, que no encontraron el interruptor para apagar esa idea de ese chico, o que no supieron ver. Y que ninguno de los cientos y miles de vídeos que hay en ese programa para ayudar a que estos chicos no sigan ese camino, consiguió hacerle mella.
En fin.
Zachary Quinto se ha decidido por él a decir al mundo que le gustan los hombres. Y un presentador de un programa de televisión de la cadena ABC, ha seguido el mismo camino. Estas declaraciones no parecen importantes, pero tienen su enjundia, a mi entender. Cada uno puede colgarse un cartel contando con quién se acuesta, o no hacerlo. Pero que estas figuras públicas lo hagan, creo que es bueno porque ayuda a que mucha gente que se identifica con ese actor, o con ese presentador, cambie de opinión respecto a los gays, y a la vez, sirva de apoyo a muchos otros chicos, chicas, jóvenes y no tan jóvenes, que necesitan tener un modelo, alguien con el que identificarse, y que sea distinto a los modelos de gays que predominan en los medios de comunicación, y que por mucho que quieran algunos, solo representan a una pequeña parte de los gays.
¿Qué podemos decirles?



Imaginad que alguien que lee este blog, está desesperado. No se encuentra a gusto con él, y con la gente de su entorno. Sufre quizás las burlas de sus compañeros, o vete tú a saber, de su familia. ¿Qué podemos decirle que le ayude, que le pueda hacer sentir que “todo va a ir a mejor” en su vida? Y que el camino que tomó Jamey es de los pocos que no debe tomar.
Mientras pensáis y escribís, lady Gaga canta a Jamey.



Siento en el alma que este escrito que iba ser divertido, se haya tornado al menos para mí, en triste. Otro día bromearemos con Zachary. Y contigo, que aunque creas que el mundo está en tu contra, y que estás solo, no es cierto.


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