martes, 17 de enero de 2012

El concierto 2 (9)


-         ¿Le quieres mucho? – preguntó Miguel
Axel se quedó parado... pensando su respuesta... iban en el ascensor...
-         Si lo que piensas es que si estoy enamorado de él, la respuesta es no.
-         No...
-         Tranki, no pasa nada. No soy gay. No es ese tipo de amor... pero le quiero con toda mi alma. Es mi mejor amigo. Es... es guay, es... no sé... te hace vivir... es... o era alegre... sabes... esto lo sabe muy poca gente... hace un par de años, tuve algunos problemas de drogas... Caes... caes... no te das cuenta, crees que controlas... no escuchas a nadie, te crees más listo y más fuerte que todos. Echas a todos de tu lado... y yo eché a todos de mi lado... pero a Dani fue imposible echarle. Ni con agua hirviendo... él estuvo ahí... me aguantó, me persiguió... me aguantó el mono... se gastó su dinero... ahí empezaron los problemas con sus padres... Nunca me puso como excusa. Sus padres... buenos sus padres se olían algo, y ya hace tiempo me dejaron claro que me querían lejos de su hijo... A él le dio igual... si le pasa algo Miguel... si le pasa algo... yo...
...
...
...
Axel no pudo seguir hablando... bajó la cabeza para que nadie se diera cuenta de que lloraba...


- No he dormido bien desde ese día – consiguió decir entre sollozos...
Miguel volvió a rodearlo con sus brazos. Y le obligó a que apoyara su cabeza en su hombro. Dejó pasar la cuarta planta. Siguieron subiendo hasta la última. Poco a poco iba controlando su llanto.
-         Soy un bobo – dijo al final separando su cabeza del hombro de Miguel – Dani me diría que parezco más marica que él – dijo riendo nervioso... – pero es que... siempre he querido devolverle el favor... pero... le he fallado...


Axel volvió a bajar la cabeza. Parecía que otra vez se iba a descontrolar... llegaron otra vez a la cuarta planta. Miguel empujó ligeramente a Axel para salir del ascensor. Giraron a la izquierda... Axel levantó la cabeza... y en un suspiro, cogió del brazo a Miguel, y desandaron el camino que habían hecho. Abrió la puerta de las escaleras... y tiró de Miguel hasta el primer descansillo...
-         ¿Qué pasa?
-         Sorry... eran los padres de Dani... no quiero que me vean... me voy...
-         No creo que...
-         Lo prefiero... Miguel de verdad... don’t worry... no... bueno ya sabes...
-         Pero eres su mejor amigo... y por lo que me has contado tienes casi más derecho que cualquiera a verle, a estar cerca de él...
-         No... no...
-         Axel...
-         NO... – y diciendo esto le ponía una mano en el pecho... como si su proximidad le pudiera convencer de cambiar de opinión...
-         ¿Qué te van a...?
-         Con la mirada es bastante... no les conoces… no... no podría soportarlo... me echaría a llorar y no quiero que ellos me vean llorar... no...
-         Dame tu teléfono, luego te llamo... y te cuento.
-         Sí ahora... pero antes una cosa... tengo una teoría... quisiera contártela...
-         Dispara...
-         Creo... creo que Dani está todavía como en sueños... dicen que los que están en ese estado pueden escuchar... dile que le quieres... que tiene que despertar... que le cuidarás, que le amarás... pero que le necesitas despierto y bien, que necesitas que te cuide... no sé... dile cosas bonitas, haz planes para hacer con él...
-         Pero... – Miguel dudaba...
-         Inténtalo...
-         Pero... ¿Estás seguro...?
-         De qué... ¿de que te ama? Claro que estoy seguro...
-         Pero luego, cuando despierte, puede que al conocerme...
-         ¿Y qué? ¿Qué seas peor de lo que te ha imaginado? ¿Qué no congeniéis? Ok. ¿Y qué?  Él vivirá... y se quitará su obsesión por ti. Y si sale todo bien, yo seré el padrino de vuestra boda.
-         ¿Quién te ha dicho que...?
-         Lo he soñado ¿Pasa algo?
-         Vale, vale... otro que sueña...
-         Es la moda...
Se quedaron mirando los dos. En silencio. Bajó un grupo de gente, y se apartaron para dejarles pasar.
-         El teléfono – dijo Axel.
Miguel le dio su teléfono. Axel le hizo una perdida. Quedaron en que luego Miguel le llamaría.
Se despidieron.
Bajaron otra vez hasta la cuarta planta. Axel empezó a bajar las escaleras. Miguel abrió la puerta para salir al hall de la planta. De repente Axel se volvió... y llamó a Miguel. Miguel volvió a la escalera, Axel subió los escalones que había bajado. Abrazó a Miguel. Fue un abrazo... incómodo... le pilló por sorpresa a Miguel... duró apenas unos instantes... Y Axel volvió a abalanzarse a las escaleras.
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 El concierto - relato.

1 comentario:

  1. Muy buenas las fotos... Y de la historia ¿que te voy a decir si me encanta?

    Un abrazo.

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