martes, 10 de abril de 2012

Nunca he estado enamorado, tío.


Creo... creo que nunca he estado enamorado.
Estoy pensando en aquel chico. Creí que me molaba, tío. Pero, solo fue... sabes es que a veces, cuando necesitas, yo necesitaba mazo querer a un pavo, y los abrazos y las polladas esas. Me da palo reconocerlo ahora tío... puta necesidad.
Pero él no... En realidad él era tan marica como yo, sabes, pero... si me llegó a decir que cuando follaba con chicas no se empalmaba. Que tenía que concentrarse y ponerse en el coco la jeta del último pavo que le puso berraco. Una mierda iba a ser ese mamón un perfecto heteropollas de esos. Era más marica que yo, tío, pero sabes, su coco, no daba de sí, tan macho tan leches de esas...



Sabes, a lo mejor por eso me colé por ese mamón. Le gustaba mamarla un huevo, vamos, que no se cortaba, pero a oscuras, sabes. Y luego eso de besos y tal, era como artificial, era como un mármol, así de frío...
No, no, creo que no he estado pillado por nadie. Es acojonante. Acabo de darme cuenta de esa puta verdad, tío.
Jacinto fue distinto a ese pavo de antes. Era un tío gordo y tal. Pero era guay, joder, era guay. Pero su cuerpo me echó para atrás, tio. Y luego lo sentí.



Jacinto era alegre, y era un tío culto, y tal. Aprendí mucho con él. Me contaba cosas de pintores, de uno que se llamaba Picasso, con dos "s" decía el jodido de él, y otro que se llamaba Blázquez... no... Velázquez, y unos flamencos o algo así, y uno que componía música pero no cantaba nadie que se llamaba Vivladi, o Viclavi... Vivaldi. Sabes, era acojonante, nunca me había pasao, que me quedara espatarrao en la cama a su lado, y escuchando esa música, y tío, que se estaba de puta madre, que era como si te sintieras con poco peso, ¡La hostia! La mar de relajado y tal... ¿sabes?
Jacinto era... joder era un tío que me enseñó la hostia de cosas. Y el jodido me quería. No sé como lo seguía haciendo con la de cortes y leches que le di. Pero tío, por él empecé a empollar de nuevo, y oye, jódete, así me desasnan un poco más.
Jacinto. Sabes... es una puta mierda lo que le pasó. Joder... y pensar que... pero no, no estaba pillado por él, ¿sabes? Pero lo echo de menos la hostia, joder... era tan... él me quería la hostia, tío, y me enseñaba mucho, y... joder, me da palo contarlo, pero sabes, me... me besaba con mucho cariño, y despacito, y me besaba en el pecho, y en los pies, y en la rodilla por detrás, y en los tobillos, y aquí en ese sitio en que... entre el culo y los huevos, y me besaba detrás de la oreja, y ponía mientras ese Vivaldi, u otro que se llamaba... Bac, eso, era Bac. Joder, es que era joder... no era una mamada, y hala, ya estás listo, mamón, o ábrete de piernas que te la meto, y hasta luego, hijo de puta, un cuarto de hora y hasta mañana, hijo de la gran puta. Jacinto era de horas, y tal, y es que me hacía volar el capullo, como un buen peta... y luego yo, pero es que era gordo y tal, y qué iba a decir la peña si salía con ese pavo. Además, tío, era mayor que yo, tío, y comprende... ¿qué iba a decir la peña?



No, mis viejos chitón. Da igual, tú, sabes, es que mis viejos me dieron la patada cuando me pillaron con la polla de Óscar, el del segundo. Eso sí, después de darme de hostias, mi viejo, digo. Y mi vieja llorando como una puta beata, y diciendo que si un castigo de Dios, o no sé que polladas de esas.
Tío, yo me fijo mucho en las cosas, tío, sabes, y cruz y raya. Mis viejos, una cruz, ni puta idea de ellos. Cero. Paso. Yo soy paleto, tío, pero tengo mi corazoncito, sí, y me dolió la hostia. Yo quería a mis padres tío; la hostia, ahora me cosco que mi padre nunca me moló. Es borde el tío, y tal, y ahora que pienso, nunca me dio un puto beso. Hostias, muchas. No recuerdo ni un puto beso, tío, y yo me fijo mucho en las cosas. La de hostias que me dio mi viejo, tío, con el Óscar. Y al Óscar le partió la nariz, joder. Le metió en juicios y tal, sabes. Me lo contó la Merche, la de la mercería, que yo me di el piro, que me la encontré un día en la calle, cuando buscaba clientes, una noche jodida, llovía, un diluvio de esos, joder. Y ni Dios pasaba, ni una puta chapa en toda la jodida noche, y no tenía ni un puto cuarto. La Merche me llevó a su casa, y tal, y me dio un bocata, la hostia, lo bueno que estaba. Y me dio el sermón y tal, pero en plan bien tío.
Esto fue antes de lo del Jacinto. Joder, el Jacinto... pero no lo quería, ni de coña. Era viejo, y la peña, joder, no me molaba que me vieran de novios con él, joder, es que... pero él me quería... joder... y la palmó el tío, ese hijo de la gran puta lo atropelló, joder... la madre que lo parió, voló por la calle, tío, yo lo ví... lo tengo aquí, en el coco... joder, es como si lo fuera viendo ahora mismo como una peli en cámara lenta, y sabes, me acerqué corriendo, pero yo no lo quería, joder, que iba a decir la peña, tío, pero... me miró, y me sonrió, tío.. joder... fue hace un año o así, un año y un mes y 23 días, tío, a las 12 antes de la hora de comer, tío.. y tengo su puta mirada en el coco... joder... me quería el jodido,... pero sabes, yo no... joder, ¡qué iba a decir la peña!... era viejo... y gordo tío... pero...
...
...
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Joder que me he echado a llorar, como un marica, la madre que me parió, tío. Es que esa puta mirada...
La madre que me parió, la jodida, que puta beata... eso me jodió mazo, tío, cuando me echó de la puta casa... con la de veces que me puse en medio de peque, para que no le diera de hostias mi viejo. Porque a mi vieja si que la quería, la quería mazo. Pero joder, la jodida... esa jeta, tío... que yo me fijo en las cosas, tío... la jodida... esa puta mirada de odio, de asco que me lanzó como una puta piedra de río... tío... y todo por una puta mamada al jodido del Óscar, que era un puto frígido desarraigado. No sé que joder quiere decir, pero mola. Me la enseñó el jodido Jacinto... “eres un jodido desarraigado” me decía, acariciándome la mejilla, tío, con ese cariño, con esa puta mirada, tío...
Pero joder, que no he querido a nadie, la madre que me parió, y sabes, que yo necesito.. joder, es que nadie me ha dado un poco de cariño, joder, ni mi puto viejo, ni mi vieja, ahora que pienso... no recuerdo la última vez que me abrazó la jodida... eso sí, con el puto rosario en la mano, y murmurando... “Dios te salve María... “ joder... debía haberse casado con el puto cura...
Sabes, Hugo, joder... no sé por qué me has pedido que escriba esta puta redacción. Es una mierda, sabes... me ha removido todo por dentro, y me ha hecho recordar esas cosas, joder, que yo me fijo mucho en las cosas, sabes, joder, y yo no quería, ahora estoy jodido del tarro, y tengo como el estómago hecho una pelota, una puta y jodida pelota, encogido y tal...



Esto, Hugo, joder, no te lo perdono, ni hostias. Me has hecho... sabes, me has tratado la hostia de bien, y desde que me recogiste aquel día en la puta calle, como la Merche ese otro puto día de lluvia, iba calado, y tal, y no tenía donde meterme, y me recogiste en tu coche, joder, y me has cuidado, porque me puse malo, joder... estás siendo un tío de puta madre, tío... eres como Jacinto, joder, pero menos gordo, tío... y... pero gordo tío, con esas lorzas, que me ponen a mil, joder, pero eres mazo cariños, y me mola, sabes, porque yo, sabes, necesito cariño, joder, es que nadie en mi puta vida me ha tratado con cariño, salvo el Jacinto, el jodido... le echo de menos, puta suerte, aunque sabes, tío, eres de puta madre, y me haces sentir cojonudo cuando estamos en la cama, mirando las putas estrellas que tienes pintadas en el techo, joder, que horterada, pero mola, con esa luz la hostia de rara, como azul que enfocas, y ese Mokosky que pones en el CD, que suena como a ese Vivladi que ponía en Jacinto, así como eso de clásica, y sabes, joder, me mola cuando hacemos el amor, porque no es una mamada y tal, o “ábrete el culo, puto chapero” como me decía aquél, o el toro, todos son iguales, chúpala, ábrete el ojete, que te empalo, y hasta luego, puto chapero. Alguno incluso, jetas, se iban si pagar, pero eso no, joder, que tengo que comer, joder, y no, y me iba detrás, y luego me pegaban pero no, aprendí a pegar yo también, a mi no me chulea nadie, joder, aunque a veces, tío, me dieron bien de hostias, como ese día que me partieron las cejas, y sangraba como un cerdo, y lo jodido es que era un pavo que iba de machito, pero luego le iban las pollas mazo. Y me hacía ponerme una faldita para engañarse, pero luego me agarraba la polla como si fuera su tabla de salvación, tíoo, en el puto mar y se ahogara y viera mi tronco, y se agarrara, joder, para coger aire, tío... no lo soltaba ni hostias.


No, no he querido a nadie, tío, me acabo de dar cuenta. Aunque sabes, joder, el otro día, cuando dijiste que a lo mejor te dabas el piro y tal, y me quedaría otra vez solo, joder, es que me volví loco, y tal. Y no, no se trata de que viva contigo en lugar de ese lugar apestoso lleno de cucas en el que vivía, es que echaría de menos al vorak ese, y al tío ese que llamas “el bos”, y esos ingleses que les cortaban el pelo con un orinal, joder, es que me dio por pensar en no estar contigo, y se me encogieron las putas tripas como una puta pelota de tenis, y me volví loco, tío...




A lo mejor es que te quiero, ahora que pienso Se lo oí a esa vieja de la tienda, que ella cuando conoció a su marido, estaba con el estómago cerrado y tal.. joder... tío... a lo mejor es que te quiero, joder,... y te vas a dar el piro, y te voy a perder,... joder... Hugo, no me jodas, tío... te quiero... joder... me acabo de dar cuenta, es que me fijo en las cosas tío... soy un poco retrasado en coscarme de las cosas y sabes... joder.... me mola cuando me acaricias, y cuando me pegas esos cachetes en el culo, y te ríes, y me río, y me miras, y joder, te miro, y me derrito, y la polla se me sube, y no pienso en nada, joder, solo en estar en tus putos brazos, joder y no, me da igual lo que diga la peña, sabes, porque me he coscado que el Jacinto, me hizo feliz, tío, y que a lo mejor también le quería, pero que por la peña no me molaba, por lo que dijeran y tal y sabes, la peña son unos gilipollas, y me molas, me he coscado... joder Hugo... no me dejes, joder... te ... te amo. Joder, que te he dicho esto y me ha costado una jodida enfermedad, que no soy de mariconadas de estas, y... joder... Hugo... no puedo quedarme sin tu sonrisa, la puta sonrisa, y que me acaricies, y que te dejes dar un masaje, que lo hago de puta madre, que yo lo sé, que me fijo en la cara de flipao que pones, tío, y que cierres los ojos cuando te acaricio, y te la chupo, o te muerdo una tetilla, que chillas como un puto cerdo, en el matadero, eso dicen que chillan, yo ni puta idea, pero lo dice la tía de la carnicería, y se ríe... joder... Hugo... me acabo de dar cuenta, que te amo... joder que fuerte... no te vayas, o llévame contigo... joder Hugo es que molas mazo... joder, joder, Adri, quien te iba a decir que el puto Hugo te convirtiera en un puto enamorado de esos.
La madre que te parió, puto Adri. Un puto enamorado de esos eres, joder.
Pero una cosa te digo, Hugo, que ni hostias de eso de celebrar como gilis el puto día 14 de febrero, ni hostias, por ahí no paso ¿eh?
Joder ahora que... el coco tío echa humo el jodido... tú... ¿me quieres?
Joder, que mierda si me dices que no, pero tío... no jodas, no me mientas joder... no... dime la puta verdad...
Joder, para que mierdas he escrito esta puta redacción.
¡¡Mierda!! ¡Joder!
Adri.
PD. No se que mierda es PD, pero lo he visto en una peli, y eso que ya que he escrito esta puta redacción, podías escribir tú una puta igual, pero con tus cosas, joder... así si me das la patada, será menos jodido que si me miras con esos putos ojos que tienes que me mueven la puta cabeza como si estuviera pedo, o con un peta en los jodidos labios. Que parezco un gili asnado, pero que me fijo mucho, tío me cosco de todo. Y tengo mi corazoncito.


1 comentario:

  1. Una historia preciosa, me ha encanto, especialmente ese tono que has sabido darle.

    Muchas gracias.

    Un abrazo.

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