martes, 3 de abril de 2012

Levanta esa cabeza, y quiérete, coño: eres estupendo.


Volvemos sobre los chicos gays que lo pasan mal. Tan mal que algunos deciden quitarse la vida.
Estos días parece que en Estados Unidos se recrudece el tema. Da igual sus nombres, su edad... desde los 14 a los 20, tenéis dónde elegir. Unos con vídeo para animar a otros chicos en su misma situación a que no tomen esa decisión, como aquel chico de hace unos meses... pero al final esos ánimos que intentaban dar al resto del mundo, no sirvieron para ellos mismos.
Yo sigo dándole vueltas a lo que se les puede decir para convencerlos de que esa no es la solución, de que deben ser fuertes, y de que por mucho que alguien al que admiren les diga que son unos depravados por ser gays, eso no es cierto.
Yo a veces leo o escucho a algunos decir que si alguien sufre por ser gay, es porque quiere, que hoy en día eso no es problema, al menos en España. Y yo estoy convencido de que eso no es así. Algunos dicen que en general si lo dices, no pasa nada, pero... eso a veces no es así. Porque no se trata de que las personas en general lo acepten, de que España lo acepte: se trata de que las personas que te importan lo acepten y no te castiguen. El castigo no es que te azoten, o te den de leches. Castigo del desprecio, de la indiferencia, de la incomprensión. Esos que te caen bien o a los que estás liado afectivamente te sonrían. Y sabes, lo más importante es que el miedo es libre. Porque les oyes hablar de los maricas y del asco que les dan, y... luego a lo mejor si les dices “soy uno de esos maricas a los que desprecias” puede que cambien de parecer, o que te acepten... pero lo que llevas toda la vida escuchando, pesa...
Hay chicos y chicas que no son tolerantes todavía con estos temas. Hay chicos y chicas que siguen pensando, por ejemplo, que la mujer es un ser inferior al hombre. Lo dicen las encuestas entre los jóvenes. No, algunos confían en que el tema del maltrato se arregle cuando los viejos dejen paso a los jóvenes educados en otras ideas y circunstancies. Pero... eso no es necesariamente así, porque entre las mujeres que mueren día sí y día también, hay mujeres muy jóvenes.
Y que se hace, que se le puede decir a alguien cuando tiene un sentimiento dentro de ser algo malo, o de que no va a ser capaz nunca de disfrutar de él mismo y del chico del que se enamore. Qué se le dice a alguien que se siente sucio, raro, inferior, por  el simple hecho de desear a una persona del mismo sexo...
No es tan fácil dejar de escuchar a las personas que crees que son más sabios que tú, tus profesores, tus familiares. Esas personas tienen un ascendente sobre todos nosotros. Yo sinceramente hubiera mandado a mi padre a hacer gárgaras hace tiempo, pero... es mi padre, y me da pena, aunque me esté destrozando la vida, el humor, y muchas más cosas. Lo mismo le pasan a muchos jóvenes atrapados en un entorno en el que no se sienten entendidos, del que no se sienten parte, de tal forma que acaban por no entenderse ni quererse a si mismos.
Gay, homosexual, marica, lesbiana, para muchos es signo de depravación. Ahora me viene a la cabeza el caso de un chico que nunca se ha considerado gay, pero que siempre ha estado con chicos...
Claro, es que necesitamos poner etiquetas. Gay es malo, Hetero, es bueno, bisexual es un depravado al cuadrado, ni entendido por unos ni por otros... un gay que se lía con una chica suena raro... acordaros de esa peli “Sobreviviré”. Hace tiempo que no veo a un amigo, Álvaro. Era un chico muy sensible, muy divertido, tenía una risa de esas contagiosa... he sentido siempre no haberle tirado alguna ficha en su momento. Era gay. Y cuando nos perdimos la pista, estaba con una chica. Pero es curioso, porque la chica tenía miedo de perderle porque era marica. Como en la peli.
¡Qué lío! Un homosexual con una chica por convicción, muchos homosexuales casados con mujeres por miedo, por cumplir con sus familias, porque no han sabido hacerlo de otra forma... yo una vez leí el blog de un chico que se enamoró de otro chico, y él nunca se consideraba gay, ni siquiera bisexual. Simplemente se había enamorado de ese chico. Pero por lo demás miraba a las chicas. Una lástima que la historia de ese chico resultara una mentira, eso sí, una mentira muy bonita.
Vemos a todo el mundo poner esas etiquetas, nosotros lo hacemos siempre: este es joven, este es viejo (y si es viejo o maduro, el verde lo suele acompañar como adjetivo) este es negro, este gordo, este es... adorable (lo cual lo deshabilita para candidato a pareja)... y entonces resulta que nosotros nos ponemos a nosotros mismos las etiquetas:
Soy gay.
Para alguno esto es como tomar un café al mediodía, no tiene más trascendencia. Pero para otros sí. Sí, por muchas razones.
Pero no hace falta clasificarse. Ya lo hacen los demás, pero oye, si los demás se pintan el ombligo de morado, y salen con el al descubierto a pasear por Burgos en el mes de enero, en un día de suave brisa burgalesa, pues no por ello vas a hacer tú los mismo ¿no?
Amemos y ya. Disfrutemos y ya. Querámonos y ya. Que sí, que somos estupendos, mientras no robemos, o matemos, o peguemos al primero que pase por nuestro lado y no lleve las zapas que más nos gustan. El otro día hice una crítica de una peli que me dejó un poco frío, y a pucho le gustó. ¿le tengo que mandar a los padrinos para organizar el duelo? Mi amigo Alberto me escribió un correo para decirme que a él le había encantado. ¿Le mando un paquete bomba?
Pues mira., que los demás te llamen como quieran, que los demás... pero tú, sabes, querido lector, quiérete porque eres estupendo. Eres un hombre, o una mujer, que tienes capacidad de amar. Y amarás o disfrutarás del sexo con quién más cómodo te sientas. Y levanta la cabeza, sí... levántala, porque eres estupendo. Eres maravilloso. No te dejes engañar por aquellos que no saben ver más allá de sus narices, de sus propios miedos e inseguridades.
No seas gay, ni hetero, ni bi, ni tri ni cuatri... sé tú mismo, y ama, que es lo más bonito de este mundo. Vale, para algunos es el sexo, o el fútbol. Ejem. Ama... empezando por amarte a ti mismo. Levanta esa cabeza, y mírales a los ojos a todos... mírales porque no tienes nada de que avergonzarte. Y si tú te sientes orgulloso de ti mismo, los demás no encontrarán la forma de machacarte.

Para todos vosotros.
Y para ti también. Sí... para ti.



1 comentario:

  1. Me encanta ese final. Y es que estoy totalmente de acuerdo en que el problema en realidad no somos nosotros sino ellos, esos que no nos toleran y que nos consideran depravados, degenerados y que nos criminalizan por el mero hecho de ser diferentes.

    Muchas gracias por ese maravilloso post.

    Un abrazo.

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