jueves, 14 de junio de 2012

Cosas de gays: divagando, que ya tocaba. Homofobia.



Necesito alguien que me dé un masaje en los hombros, cuello, cervicales... lo tengo todo súper cargado. Pero súper ¿eh? ¿Conocéis a alguien? ¿Algún voluntario? Invito a un café si si es por eso.
¿No? ¿Nadie? Joder desde luego, tengo una suerte... si cambiáis de opinión, por favor enviadme un correo y lo arreglamos. O un piticlín que tengo el móvil encendido.
Tendré que escribir con la esperanza de relajar los músculos.
Estoy pensando de qué escribir ¡Ah! ya... ya sé por dónde empezar.


El otro día me dijo un amigo que yo hacía un blog muy gay. Pero me he dado cuenta de que últimamente no hablo mucho de cosas de gays. Tiene razón, claro, porque escribo relatos en los que muchas veces el objeto de los mismos es el amor entre dos hombres. Y es cierto porque de vez en cuando pongo fotos de chicos interesantes. Chicos por cierto que gustarán a hombres gays y a mujeres perfectamente heterosexuales. ¿Es entonces un blog de mujeres? Bueno, ya estamos otra vez mezclando a gays con las mujeres. Que un gay no es un hombre con alma de mujer necesariamente. Muchos solo somos hombres a los que nos gustan los hombres. ¿Debo dejar las líneas rectas de las palabras por las curvas del cuerpo de los hombres? Resumiendo ¿Debería poner más fotos interesantes y dejarme de tanta palabrería? Eso me dijo uno el otro día... ¿Debo hacerle caso? Bueno, ya me diréis...
Tan gay que tengo el blog, y no he hablado del día contra la homofobia. ¿Hay algo que decir, por cierto? Meditemos unos minutos al respecto.
Sigamos meditando unos instantes más...
Fue el 17 de mayo, creo. Sí, sí, el 17. Y recuerdo que coincidió con otros dos “días de...”. Mentira, acabo de mirar la Wiki y son 10 lo menos: El día de Internet, el día de las letras gallegas, el día de la hipertensión, el día de las telecomunicaciones y no sé qué más, el día de la independencia de Noruega, y el día de no sé qué en Cuba. (reforma agraria y campesinado).


Eso está bien porque los gays hipertensos se pueden sentir dos veces aludidos el 17 de mayo. Y si usan internet, 3. Y si leen en gallego, 4. Y si son noruegos, 5. Y si a la vez son campesinos cubanos, 6. Y si además es marino en Argentina, 7. Y si te llamas Pascual, además es tu santo: San Pascual Bailón. 17 de mayo. Y si eres bailarín y todo lo demás, ¡Premio! El 17 es tú día total. Ya me diréis con cuantas de estas celebraciones de ese día os identificáis. Pero claro, con tanta celebración, y como es un poco difícil que alguno reúna en sí todos estos motivos de identificación, pues a lo mejor pierde un poco el impacto que debería tener el día de la homofobia. Pero total, como para algunos seguimos siendo una panda de degenerados...
Ahora que lo pienso, a lo mejor sería mejor que habláramos de la hipertensión. Mucho mejor, dónde va a parar. Yo no soy hipertenso aunque tengo una tensión en el hombro... uffffffffff, me va a levantar jaqueca si alguno no se anima a darme un masaje. Va, venga, comed sano, un poco de andar y esas cosas, y deja un poco la sal, anda. Y dame un masaje ¡coño!
Es... es algo tangible, medible con con un tensiómetro, y ahora son tan modernos, aunque a mí me gustaban esos de pera... pero claro, la homofobia no se puede medir. El odio. El asco. ¿Cómo lo medimos? La intolerancia y la falta de respeto. Y todo ese discurso se suele basar en que atacamos los pilares de la familia, y que somos los culpables de el envejecimiento de la especie, y de que los padres sean peores padres... ¿tenemos la culpa de que haya muchas parejas tradicionales que no tengan hijos? ¿Tenemos la culpa de la crisis a lo mejor, que impide a muchas parejas tener más hijos por esto de no tener que darles de comer? Va, un problema apenas importante... ¿O tenemos la culpa de que las parejas que se casan en la Catedral no tengan hijos porque ellas tomen la píldora o ellos hagan lo de la marcha atrás? ... que anda que a estas alturas...
Yo no me meto con las personas que tienen la religión como proa de su vida. Y tampoco lo hago con los que llevan la religión hasta posturas del siglo XIX. Pueden vivir como quieran... pero creo que ellos deben respetar a los demás. Es curioso porque muchos de esos discursos que intentan atacar a los hombres y mujeres que tienen otra inclinación sexual a la mayoritaria se basan en argumentos que si leemos libros de historia, o hablamos con nuestros padres o abuelos, que no hace tanto de esto, se utilizaban en contra de los derechos de las mujeres. Es que nos olvidamos que hasta hace muy pocos años, las mujeres si querían sacarse el carnet de conducir, por ejemplo, necesitaban el permiso de su marido, o de su padre, en su caso. Y la defensa de ese estado de las cosas, se basaba en argumentos en que identificaban a esas mujeres luchadoras con marimachos, y que atacaban "los pilares de la familia tradicional".
Ahora estamos otra vez con los pilares de la familia tradicional.


Pero con lo bonito que es la diversidad, familias de todos tipos. Unas buenas y otras malas, pero eso depende de los que las componen, no de la “institución”. Es como lo de adoptar hijos. Hay padres heterosexuales maravillosos, buenos padres, que se desviven por su prole. Y hay padres horrorosos que abocan a los hijos al desastre, o a no potenciar sus cualidades. Pero lo mismo pasa con dos padres, o con dos madres... o con un padre solo, o una madre sola. Si alguien queda viudo, ¿se deben quitar a los hijos por eso de que ya no es una familia tradicional?
El otro día, un pastor de estos americano, dijo algo así como que había que reunir tras unas alambradas a los homosexuales para evitar que contaminen a los demás. Matarlos y evitar que se reproduzcan. Todavía que yo sepa dos hombres por si solos no pueden reproducirse. Ni dos mujeres. Y que yo sepa todos hemos nacido en familias tradicionales. Tenemos a ese obispo de Alcalá diciendo cosas parecidas... y no te quiero ni contar las cosas que habrán salido de ese congreso de "la familia, única e indivisible" que ha habido en Madrid. Los pilares del congreso ya eran más que “estimulantes”.
Pero yo no ataco a la familia tradicional. Me encanta ver una pareja que se quiere, chico y chica, una pareja de abueletes cogida de la mano, un matrimonio con sus hijos, jugando en el parque... tengo muchos amigos así... es estupendo verlos. Yo no quiero que mi amigo Ricardo se divorcie de su mujer y se case con José Manuel. Ni quiero que Carlos se case con Alfonso, dejando a la suya. Yo no quiero que todos nos juntemos con hombres, y las mujeres con mujeres. Hablan de lobbys gays... no sé si los hay, pero lo que sí sé, es que en todo caso, lo que hacen es defender la supervivencia, defender de los ataques furibudos de ciertos sectores, de esos que levantan la bandera de sentirse atacados por los lobbys gays. Porque ellos, esa gente, si pudieran, si que nos eliminarían, nos quitarían hasta el derecho de respirar. O cuando menos, reducirían nuestros derechos a besarnos otra vez en los cuartos oscuros, o en los sótanos de nuestras casas, para que nadie pudiera vernos, y para que las nuevas generaciones no tuvieran un referente de otras formas de ser, de sentir, y abocarlos indefectiblemente a la infelicidad durante toda su vida, a la frustración, y a no verse realizados, a sentirse como si les hubieran amputado un miembro en la adolescencia.


Me hace especial gracia porque todos esos problemas que tienen la sociedad en cuanto a la cultura del esfuerzo, en cuanto a que buscamos la felicidad más directa, rápida, a que somos menos sociales, comprensivos con nuestra gente, a la falta de ganas de luchar por una relación, la banalización de las relaciones de pareja, a un consumismo-materialismo desmedido (se es más cuanto más moderno tengas el iphone, y cuantos más caballos tenga tu moto o tu coche) y que esos sectores nos echan la culpa a los homosexuales, más bien están producidos casualmente por esos mismos sectores que nos han llevado a un tipo de sociedad basado en el dinero fácil, en el encumbramiento de una economía de mercado radical en el que éste es más importante que las personas y las relaciones humanas.
No, venga, que no es tan negativo todo. Y es cierto, no es tan negativo. Lo es para los que vivan sumergidos en ese ambiente, que solo lean determinados medios, y que su entorno sea beligerante. Porque esos odiadores están cada vez respaldados por menos gente. Hay más conocimiento y más tolerancia y más respeto. Cada vez hay más marcas que miran de no anunciarse en medios que utilizan el ataque a algunos colectivos y la radicalidad y el insulto como medio de expresión de sus posiciones. Incluso esas marcas empiezan a hacer publicidad inclusiva, como decía el otro día en el post del último vídeo de Gregg Homme. Renault, D&G, H&M, Burguer King... muchos incluyen en sus campañas mensajes directos a favor de la igualdad, de la normalidad. Hay obispos de la Iglesia católica que empiezan a tener un discurso más positivo de respeto. Y otras iglesias se abren más y apoyan directamente a los gays, incluso nombrando obispos gays, incluso propugnando la posibilidad del matrimonio bajo el paraguas de su iglesia.
Y no olvidemos que el matrimonio es un concepto civil. Así se llama en el Código civil, que no tiene nada que ver con el canónigo.
Respeto. Acordaros. Respeto es el concepto fundamental.
Pues que no se ha animado nadie a darme un masaje... ni siquiera un beso. Yo aquí alargando esto, y nada.  Va... muy mal... lo llevo repitiendo mucho, pero al final lo voy a hacer: casting... voy a hacer castings. Quién no bese y abrace bien, quién no sea proclive a mimos y esas cosas, nada... le castigaré con el látigo de mi indiferencia.


2 comentarios:

  1. Hello my friend, I am from Thailand.
    I do hope you don't mind if we could exchange link
    Here is my site
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    Regards,
    Alisha

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  2. ¿Donde quieres el masaje mi vida? ¿Desea el Sr. final feliz?

    Me encantan las fotos que pones y las de este post en particular me encantan.

    Luego te piticlineo por eso del masaje y el café, o aunque solo fuera el café, descafeinado, claro…

    En lo demás tienes más rezón que un santo. Lo básico es el respeto y de la misma forma que no quiero ni pretendo impedir que vayan a misa los que creen en ello, deberían saber respetar mis preferencias sexuales los que no comprenden en cuanto no les estoy pidiendo que participen en ellas. Simplemente pido que me dejen vivir mi vida, no que participen en ella, aunque si quieren...

    Magistral.

    Un abrazo.

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