miércoles, 4 de julio de 2012

Aquellas portadas, aquellas revistas.




Cambios de costumbres. Pero no pasa nada por recordar cuando no había Internet, y se buscaban las revistas para solazarse con historias sexuales que nunca protagonizarían. O para aprender.

1 comentario:

  1. El eterno encanto sumado de lo vintage y los propios recuerdos personales.

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