domingo, 23 de septiembre de 2012

Estamos en otoño: melancolía.



Tarde de domingo.
Día de lluvia, o tormenta más bien.
Viento tras el cristal.
Es buen momento para retomar esa costumbre mía de dejar los domingos por la tarde, para el descanso, la tristeza y la melancolía.
Nunca me han gustado las tardes de domingo. Será porque a lo mejor, no las paso contigo.

1 comentario:

  1. Atardecer de otoño, viendo la lluvia tras los cristales, creo que es lo más melancólico, triste y deprimente que se me puede ocurrir...

    Una abrazo.

    ResponderEliminar