lunes, 22 de abril de 2013

Cantata de amor.



hola mi Príncipe,

hola mi amor.

te echaba de menos.

¿me echabas de menos?

se me encoge el alma al conocer de tus angustias y tu agotamiento esta semana.

del dolor de tu espíritu.

pero llegaron mis brazos para mitigar tu aflicción,

para derrotar a esa desgracia, ¡oh! mi Príncipe.

llegaron mis brazos para hacerte volar sobre las desdichas de los hormigones y fierros,

para hacerte sonreír,

para hacerte soñar con bellas historias paridas por mi imaginación,

¡oh! mi Príncipe

y darte un millón de besos,



hacerte carantoñas y caricias hasta que la noche se convierta en día, o el día en noche,

y escuchar música junto a ti, con una copa de vino, los dos sentados en el suelo de tu salón, o del mío, o en cualquier otro rincón del universo.

Hummmmmmmmmmmmmm... ¿lo sientes? ¿lo imaginas?

y así, nada quedará de las tristezas ni de las angustias de la vida

y mucho de mí, todo de mí.

de nosotros. tú y yo.

y esto no lo se lo digo a todo el mundo, mi amor,

a nadie le regalo estas bellas pinceladas de los mejores y más profundos sentimientos que se puede encontrar en el mundo y parte del universo sideral.



amor.

bella música, ideal para acompañar esas copas de vino que hablábamos antes, esas miradas ardientes, los roces de tus dedos sobre mi piel, de los míos sobre tus labios.

mi Príncipe.

haz mías tus preocupaciones, relaja tu angustia en mis oídos,

todo sería mucho mejor, mi amor.

te hubiera mecido en mis brazos

para conseguir relajar tus nervios, tus músculos, y poner una sonrisa maravillosa en tus ojos,

esos ojos que encandilan con solo mirarlos




¡que digo mirarlos! Con solo imaginarlos en las sombras de la noche.

pero no es tarde;

aquí estoy para todo eso y para más, mi Príncipe.

inclino mi cabeza ante ti y quedo a tu disposición

para hacerte volar con la imaginación, volar sobre todo lo malo, las ansiedades, el cansancio, y cualesquiera otra circunstancia que nuble tu bienestar



que bonita es esta música, ésta también.

¡oh! mi amor

hummmmmmmmm

y yo sigo soñando de amor

hummmmmmmmm... ¡qué dicha!



bellísima la música, ésta también,

casi tanto como tú, aunque no te supera.

no gana en belleza a tu corazón, a tu sensibilidad, a tu cuerpo.

cierra los ojos;

vamos de la mano, caminando sobre las nubes, ¡Oh! mi amor.



“bellísimo, bellísimo”.

cierro los ojos y disfruto... es que no hago nada más... cerrar los ojos y soñar... contigo.

sería perfecto si tú los cerraras también y nos uniéramos en ese espacio que nos crea la música y bailáramos descansando el uno en el otro,

con las manos recostadas en los corazones, sintiendo su latir.

sintiendo la paz instalada en nuestro ánimo, el goce, la felicidad.

gracias mi Príncipe.

dame un beso, mi amor.

¡que bonito ha sido!

“la hostia puta, tío”, como diría aquél.

¿y no hay besos? Más besos. todos los besos. tus besos.






ohhhhhhhhhhh

así mejor, para acompañar la música, para acompañar el pulsar de nuestros corazones, rebosantes de dicha, de amor.

dices que mis palabras son bellas, pero es solo una ínfima parte de lo que te mereces, mi Príncipe

un millón de palabras, que digo un millón, un par de ellos. y otro par de cariños hechos de besos o de caricias

de besos, de caricias, de miradas, de piropos y de silencios compartidos,

así compensaré tus desdichas.

procuraré no dejarte solo tantos días;

soplar un beso de vez en cuando, para que llegue mecido por el viento a tu mejilla

un beso mágico que al contacto con tu piel

convierta en miel las nubes que habiten tu espíritu.

rodear tu cintura con mi brazo

y movernos al ritmo de cualquier pieza sobre las nubes de algodón y ambrosía que cubren nuestro mundo particular;

cerrar los ojos y como si chascara los dedos,

que todo se convierta en un mundo en el que no sea posible nada malo, que todo sea luz y que la oscuridad agobiante acabe vencida por la alegría y los colores de la vida, de la risa, del amor.

mi Príncipe

qué lástima que no estemos uno junto al otro, mi amor.

y así poderte acariciar no solo con mis palabras,

sino con mis dedos.

poderte mirar a los ojos y bucear en ellos;

una lástima.

rodearte con mis brazos y apoyar mi cabeza en la tuya.

cerrar los ojos

y sumergirnos en la música

y, de vez en cuando

un beso que se pierde en tu piel,

otro beso,

una caricia,

todo lleno de amor,

mi amor.

cierra los ojos y siente,

disfruta,

la vida así es bella;

disfruta,

mi amor.

si la noche quiere poderte,

quizás debes dejar que te pueda.

yo velaré tu sueño,

cerraré con mis dedos tus ojos

para que puedas mecerte en los brazos del sueño reparador;

y dibujaré con mis dedos una sonrisa en tus labios

para que todos tus sueños sean bellos y relajantes,

mi amor.

déjame que pose un beso en tu párpado cerrado, el izquierdo;

déjame que pose otro beso en tu párpado cerrado, el derecho;

déjame que acaricie con mi mano tus mejillas,

déjame que pose un suave beso en tus labios.

duerme mi Príncipe,

duerme

te quiero mi amor.

buenas noches mi Príncipe.

buenas noches mi amor.


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Hoy debo agradecer a Dídac su aporte musical. perfecto como siempre.

______

1 comentario:

  1. Hola Tato,
    Muchos sentimientos vuelan por los teclados burgaleses...
    Leer líneas con esa sensibilidad al amanecer y en silencio ha sido hermoso de verdad!!!
    Un fuerte abrazo

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