domingo, 28 de abril de 2013

La crónica de una reunión familiar. (I)

NOTA: Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Así que si alguien se ve reproducido en esta crónica, que sepa que no existe en realidad, que es fruto de mi imaginación. Lo siento, pero es así. alguien tenía que decírtelo, majo.


Hoy es un sábado especial. la familia se reúne.  Vamos a un restaurante maravilloso, a comer de cine, a beber a todas esas cosas que están tan guays. Luego pues hablamos con la familia y escuchamos y aguantamos.
Tuve la idea, por un segundo esta mañana de levantarme y vestirme y punto. Pero claro, uno no puede ir a estar celebraciones pues como con barbe de cinco días y los ojos legañosos y oliendo a sudor.
Así que me puse a ello.
Afeitado, una ducha, y un poco de desodorante.


Huy, perdón, que me equivoqué, que ahora no se vaya a pensar la peña que me ducho con los calzoncillos puestos.


Así mejor.
Ahora es cuando viene el desodorante.


Me fui al armario a buscar mis trapitos, tampoco era conveniente en ir bañador, digo.




Pero sí había que llevar unos calzoncillos aparentes, que no iba conmigo mi novio, pero... a lo mejor... se presentaba y teníamos un  apretón en el servicio. Poco o nada probable, porque está en el extranjero, pero... vete tú a saber.
No os voy a decir que calzoncillo elegí, porque me da vergüenza. Pero es que me siento de bien con él... me siento tan deseado... me lo regaló mi novio... sisisisisi. Vale, tenéis envídia puñetera, yo lo sé, no disimuléis.

Y sigo eligiendo ropa.
Este traje lo descarté enseguida:


Seguí buscando.


Mira, como no me decidía, elegí una corbata y luego pues busqué algo que pegara con ella.


Vale, también elegí los calcetines. Luego, lo demás... no quiero aburriros.

Y salí de casa.
Se puso a llover.



Menos mal que llevaba un paraguas en el coche.
Pero mira, en esto que cuando caminaba camino del restaurante, lloviendo a todo llover, suena mi móvil. Uffff, y suena mi móvil caliente.
Os cuento.
Como mi novio viaja mucho, pues... se nos ocurrió coger un móvil para comunicarnos y para tener nuestras conversaciones... calientes. Vamos, para follar a distancia y por móvil.  Y claro, fíjate cuando saco el móvil y veo esto en la pantalla:


Es que además me encanta la polla así, como a medias, sin ponerse dura del todo, para sentir luego como va cogiendo más volumen, más dureza...
Sí, es que mi novio tiene una polla grande.
Y cabrón colgó. No quiso ni que contestara... seguro que estaba en alguna reunión o algo y se acordó de mi compromiso y quiso ponerme caliente.


Y mira como fui el resto del camino. Dolía incluso.
Y llegaba tarde.
uffffffffffff.

Y casi que os dejo, porque... solo recordarlo...


Y debo hacer algo al respecto, que no me voy a quedar así toda la tarde.

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