domingo, 23 de junio de 2013

Empezando y acabando dormidos.

La noche ha sido larga. El amanecer lo sorprendió tomando la penúltima. Sus ojos se entrecerraban ya cuando llegó a casa.
Se desnudó en el hall y directamente metió  las ropas en la lavadora. Así, desnudo, fue al salón y se tiró en el sillón.

Cerró los ojos y se quedó dormido casi de inmediato.

Y soñó.
¿Y qué soñó, diréis, preguntaréis?
Pues ni idea, porque de repente, Federico se cerró en banda y me dejó de contar sus cosas. No sé que le pasó. Lo último que puedo afirmar sin equivocarme es que besó a un chico que le gustaba, a Ismael.


Lo hizo en el jardín de la discoteca. No fue algo apasionante. Ismael estaba ya un poco bebido auque era pronto y se dejó hacer. Pero no hizo nada. Eso desesperó a Federico que se separó abruptamente de Ismael y corrió por el jardín, huyendo de él.


A mí Ismael me cae como una patada en los huevos. Sí, lo digo así, claramente, sin disimulos ni palabras bien-sonantes. Es un capullo redomado. Vale, puede que influya que a mí, Federico me gusta a rabiar, pero no me hace ni caso porque está pillado de Ismael, que lo único que hace es follarse al primero que pasa delante de él. Menos a Fede, o eso creo.



Eso sí, procurando olvidarlo en lo que tarda en ducharse después de hacerlo.



Me dijo Olga que Fede estuvo llorando en un rincón.


El caso es que no me habla. Y yo no puedo dejar de pensar en él, y no le he hecho nada. Es que nada. Si ... yo lo único que he hecho es soñar con él, con rodearle con mis brazos, y besarlo... besarlo hasta que me duelan los labios...


Pero eso no va a ser posible, porque Fede, Federico, mi amigo, no me ama. Ni siquiera lo ha considerado nunca. Y ahora encima, ni siquiera quiere hablar conmigo de sus cosas.
Estoy cansado. Es tarde. Creo que me acostaré. No sé si podré dormir... pero debo intentarlo o me volveré loco.


1 comentario:

  1. Muy buena la historia, muy bien ilustrada...

    Muchas gracias.

    Un abrazo.

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