jueves, 31 de octubre de 2013

¡Qué diver, somos gays!

Pero sin mariconadas ¿eh?








Y cuantos juegos de estos esconderán en realidad un test hacia los amigos para ver como reaccionan... 
De todas formas es muy de machos jugar a maricones con ese aire superior que da el hecho de estar por encima del bien y del mal. Una pena que a algunos de esos machos les espere una vida amargada y frustrada por mirarse en el espejo todas las mañanas y no reconocerse.
Me gusta. Creo que escribiré una novela empezando así.

Por cierto, os recuerdo que ya podéis comprar mi novela en ebook. Se llama Tómate otra. Y firmo como Jimmy C. Es por si no os habíais enterado.

2 comentarios:

  1. A mi esto de que haga tanta gracia lo de jugar a ser "marica" me parece que es más que nada porque a más de uno ( por no decir a todos en general) les mola eso de rozarse con los colegas. Creo que más allá de asuntos de armarios, los "auténticos heteros" tampoco se ajustan tan bien a sus propios roles como pretenden. O yo no se como interpretar lo de que se pasen la vida diciendo " que asco los maricas, que se dan por culo" y que luego mis amigas me vayan contando como a más de uno, de dos y de tres, les gusta que...y no me refiero sólo como activos, En fin... Lo dicho, mucha tontería y mucha hipocresía.

    Por cierto que estoy de acuerdo en lo de hacer la novela, con tu talento quedaría estupenda :-) .

    Abrazos

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  2. Estoy de acuerdo con lo que apunta @Pucho, puede que por eso haya quien afirma que en realidad todos tenemos un cierto grado de bisexualidad, tanto heteros como homos. ;)

    Un abrazo.

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