martes, 5 de noviembre de 2013

Retrato en blanco y negro.






¿Os imagináis encontraros en el álbum de fotos de la familia, unos retratos de esta guisa? El susto que se iba a llevar la Tía Felipa que no ha conocido varón, y encima, al que le hubiera gustado conocer, era el de las fotos. La Tía Felipa esa noche se hizo sangre en los labios, de tanto mordérselos.

2 comentarios:

  1. Hmmm... Qué lindo vintage... No solo la tía Felipa iba a tener los labios ensangrentados, más de un tío Felipe también...

    Un abrazo.

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  2. JAJAJA Totalmente de acuerdo con Peace !!! Yo digo exactamente lo mismo....

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