miércoles, 18 de diciembre de 2013

Las condiciones de un amor huidizo.


Una polla y una mano.
Una polla esperando que la quieran, que la mimen, para erectarse y vibrar.
Una mano esperando para acariciar, o para que la besen, la mimen, para que se sienta viva.
Es fácil enamorarse de una polla rutilante, sabrosa, jugosa. Pasar unos días adorándola, besándola, recibiendo su esencia llena de vida y pasión.
Es fácil buscar esa mano para que te acaricie, para que busque en todo tu cuerpo los rincones que te hagan volar hacia el cielo, planear sobre la tierra.


Es un cuerpo bonito, casi perfecto. Es rubio, qué tendrán los rubios. Y amaga una sonrisa, aunque su sonrisa no parece sincera y humilde. Parece que dice. "Ádórame, que soy perfecto, no sé si tú estás a la altura de mi belleza".
Pasar las manos delineando esas curvas, esas piernas, su miembro, incluso sus labios, empachándote de belleza...  es un placer, sin duda, un placer que no siempre se puede tener.
Me dijiste que eras así:


O así:


O así:


Todo dependía del día.
No te dije nada, porque me lo pasaba bien. No te dije que conocía a esos chicos cuyas fotos me ponías como tuyas. Daba igual.
Hubiera dado igual si hubieras sido así:


Yo quería alguien para estar así:





Para vivir contigo todos los días, verte afeitarte, ducharte...



Pero no entendiste o no pudiste hacerlo.
Y después, desapareciste.
¿Qué es verdad y qué es mentira?
Ahí estamos, dilucidando.
Tú creíste que lo importante es la polla.


Tu cuerpo, crearte una historia rutilante y llena de glamour.
Una pena, porque a mí me gustaban más otras cosas. Creí verlas en ti, pero... ya no sé... tanta mentira, tanto olvido...

3 comentarios:

  1. Pues Tato, yo soy de los que creen que el amor embellece. Y que da un poco igual como sea tu chico. Si lo quieres de verdad, siempre es el más guapo y con la polla más perfecta. Hay mucha gente en el mundo que parece empeňada en enamorar a través del cuerpo en lugar del alma. Quizás sea porque nunca amaron de verdad y nunca fueron amados.
    Me ha encantado tu reflexión

    Muchos abrazos

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  2. Un gran verdad la mentira acaba pudriéndolo todo. Y es que estoy con @Pucho en que vale más lo espiritual que se valora muy por encima de lo físico, claro que se necesita unos mínimos, una mínima atracción física, pero no es necesario que todos tengamos un cuerpo maravilloso. La persona es una composición indivisible de cuerpo y alma.

    Un abrazo.

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  3. hasta el cuadro más feo termina siendo agradable a la vista. Hasta la casa más triste tiene un rincón acogedor.... y hasta la persona más bella termina siendo corriente cuando te acostumbras a ella. Son efectos convergentes. Si es cierto que cuando buscamos elegimos en primer lugar la belleza. Pero cuando encontramos es porque conseguimos compartir complicidad.
    Tu amigo de Burgos, que se va a la Merced a ver a la orquesta y el coro del conservatorio.
    Ciao

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