domingo, 4 de mayo de 2014

La pasión les pudo...

Después de la discoteca, no pudieron ni siquiera llegar a la casa. Todo fue extraordinario: la música, el ambiente, la bebida... el baile, sus miradas a través de la pista...
Llegó el momento y se agarragon de la mano. Corrieron y saltaron camino de la casa... pero en el ascensor, se detuvieron, cruzaron los rayos de su mirada...
No pudieron abrir la puerta de casa.
Allí mismo el deseo, la necesidad de tenerse mutuamente, les pudo.




Pero no os penséis que eso acabó ahí.
Luego siguieron.

3 comentarios:

  1. Ese morenazo también ha podido conmigo... hmmm

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Unos chicos responsables, sin duda, acaban lo que empiezan, como debe ser, jeje. Me turba el morenazo, qué cosa más bonita, cielo santo, Tato. ¿Sabes cómo se llama?. No pienses mal, sólo que me gustaría f....ármelo. Como canta Michel Telo: "Delícia, delícia! Assim você me mata. Ai se eu te pego, ai ai se eu te pego!". Ay, me pongo a cantar esa canción y me pongo más cachondo aún... Bueno, pues tendré que acabarlo yo también... Besos, Tato, y saludos al morenazo de mis partes.

    ResponderEliminar
  3. HEYYYY !!! K curioso !!! Hara unas dos semanas ami me sucedio esto mismo con un follamigo.Lo malo fue k no llegamos ni ala casa,todo acabo en el ascensor jajaja....

    Besitos !!!

    ResponderEliminar