viernes, 9 de mayo de 2014

Tarde de primavera.

Hace una bonita tarde. Un sol espléndido. Y tengo puesta una música tranquila, de esas que acarician los sentidos.


Dan ganas de irse a dar un paseo por un parque, por el campo, o por las calles, da igual. Un paseo tranquilo, sin prisas, disfrutando de cada paso, de cada brizna de aire, de las personas con las que te cruzas. Personas con las que no hablas, que te son anónimas, pero que te dicen cosas.



Quizás no sería mala idea sentarse en el verde de un parque, cerrar los ojos, y soñar.


¿Soñar con un Príncipe azul?


Pero soñar está bien, pero también es una idea el reunirme con algunos amigos.



Lástima que todavía me quede un rato trabajando.


1 comentario:

  1. La primavera es fantástica para esas cosa... Todo está en plena efervescencia... ;)

    Un abrazo.

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