domingo, 29 de junio de 2014

Estaba cansado.

Miró el reloj en la pared. Por mucho que lo intentaba, no podía mantenerse en pie. Estaba agotado. y aunque faltaban casi tres horas para que dieran la hora a la que solía costarse, le parecía imposible aguantar tanto tiempo.
Se fue quitando la ropa, y cuando llegó a la cama, solo tuvo que tumbarse para quedarse profundamente dormido.








2 comentarios:

  1. Justamente ayer estaba yo así, aunque aguanté, a trancas y barrancas, hasta la hora de acostarme... Bueno, la verdad es que me acosté una horita antes. Ya no podía más.

    ¡Qué hombre tan hermoso ese de la última foto! Aunque los demás no le queden a la zaga...

    Un abrazo.

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  2. Madre mia pero k maravilla de chicos,yo me ofreceria voluntario para despertarlos uno a uno y a lametazos jejeje.

    Besitosss !!!

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