martes, 29 de julio de 2014

El chico de la ceja partida.

Tiene una sonrisa abierta, plena. No parece forzada.
Y tiene una mirada decidida. Quizás la ceja se la partió al darse un golpe con el sifonier del cuarto de sus padres. O quizás se la partió defendiendo a un amigo del acoso de unos indeseables, o defendiéndose él mismo de unos atracadores, o a su novio del ataque de sus primos homófobos.
Este chico es interesante. Tiene muchas historias.




2 comentarios:

  1. ¿Cómo fuiste a fijarte en sus cejas? ¡Dior Santo!

    ;)

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Ufff, con ese pollón, ¿quién mira la ceja?. Pero, sí, mires donde mires este hombre irradia alegría, jeje. Besos, Tato.

    ResponderEliminar