domingo, 14 de septiembre de 2014

Thomas y la daga.









Podríamos escribir quizás una escena llena de dramatismo con la escusa de estas imágenes. Una Oda a la daga, un soliloquio lleno de referencias literarias.
Para otro día.

1 comentario:

  1. Esos jueguecitos me dan miedo, sobretodo si la daga está tan bien afilada como parece... Ufffff...

    Un abrazo.

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