viernes, 31 de julio de 2015

Encadenando.


Anselmo saca la polla. A ver quién la quiere.


Carmelo pasa del tema. No le va ni la polla y Anselmo.



Dionisio ha tenido una mala noche y no está por la labor. ¡qué pereza levantarse!



Facundo está haciendo estiramientos. Mientras, se lo piensa.


Evaristo se lanza.
- ¡Mira! aquí estoy, dispuesto. Ven, ven.



Y va y se ponen a ello...


Pero Guillermo también quiere guerra.


Y mira, como Anselmo puede con dos y con tres si la cosa se pone interesante, pues le da gusto.
Todos contentos.
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.


1 comentario:

  1. Vaya historia encadenada te has marcado, Tato, y con final feliz, jeje. Oye, y hay que ver cómo te has exprimido el santoral, ¿eh?..., jeje. Pues, me encantan las historias encadenadas, los nombres rebuscados y los finales felices. Un gustazo. Besos y feliz finde, Tato.

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