viernes, 16 de octubre de 2015

Era un modelo.


Yellow estaba en la ducha. El agua recorría su cuerpo. Sus pensamientos estaban lejos.


Y una foto estaba presente, siempre presente.
Hacía tiempo que mantenía contacto con un chico por internet. Hablaban mucho y lo pasaban bien. Un día, Mandi, que así se llamaba su amigo, le puso una foto. "Este soy yo; me sacó la foto Tiburcia, mi amiga del alma; Yo creo que está un poco colada por mí, pero ya le he dicho que no tiene nada que hacer, ja, ja, ja".
Yelow le dijo que parecía un modelo. que la foto era muy artística".
- Gracias.

La noche anterior había descubierto que la foto era de un modelo de verdad.

Le habían entrado unas ganas irresistibles de pegarle un tiro, como en las películas del Oeste.


Ponerle en una pared, y fusilarlo.


Hacerle sentir un miserable.

Luego, se había sentido triste. Se había acurrucado en la cama con los ojos muy abiertos.



¿Por qué? ¿Por qué las mentiras? Hablaban, lo pasaban bien, se contaban sus cosas... hablaban de cine, de los programas de la tele, de hombres guapos...


Yellow se sacudió en la ducha. Debía apartar a Lucio de su cabeza y empezar los preparativos de la comida.


Venía Rubertino. Rubertino era su novio. Era una cita largamente esperada. Comida tranquila los dos solos y luego...


... tarde de sexo por toda la casa.
Un plan que hasta la noche anterior le apetecía sobremanera. Ahora... descubrir la verdad sobre Lucio, descubrir que todo era una mentira, le hacía plantearse todo sobre su vida. ¿qué de verdad había en su novio, en sus amigos, en sí mismo?
Quizás se había apoyado demasiado en Lucio, sin conocerlo de nada. Pero ¿conocía de verdad a alguien?


 Menos mal que en el momento de más abatimiento, una foto de Robertino le hizo sonreír.


Decidido. En la misma cocina, antes de comer, follaría con su novio.
Ya pensaría otro día en Lucio y lo demás.


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