lunes, 4 de julio de 2016

Aquella primera vez.

Los demás se habían ido de fin de semana de vuelta a sus casas. Hugo y Ricardo se quedaron allí, solos. "¿Y si vemos una porno?".
Miraron en la televisión de pago, y alquilaron una.
Los dos en la cama, mirando.
Fue Hugo el primero que se desnudó. Ninguno le dio mayor importancia. Ricardo al poco, lo imitó. Cada uno empezó a acariciar su verga, despacio, sin dejar de mirar la pantalla. Hugo abrió más sus piernas, para poder acariciarse mejor sus muslos. Los tiene muy sensibles y acariciarse en su parte interior le daba mucho placer.
Pero al abrir las piernas, una de ellas quedó sobre la de Ricardo.
Al poco se miraron los dos. Ese roce de sus piernas les había puesto más a tono que la misma película. Sus vergas se endurecieron al 110.
Fue Ricardo el primero que se atrevió a mirar directamente la polla de su amigo. No directamente, pero al menos, la miró. Y seguía la mano de su amigo acariciándola.
Hugo llevaba viendo a Ricardo mirarle como se la pelaba un buen rato. No se dio por enterado. Tenía su mirada muy pendiente de la televisión, aunque lo que realmente miraba era sus reflejos en el cristal de la ventana de al lado.
Se decidió y miró a los ojos a su amigo. Éste le devolvió la mirada. Y sin pensarlo mucho, acercaron sus bocas y se besaron. Tuvieron casi que parar de acariciar sus vergas, porque estuvieron a punto de correrse. Pararon un momento y se volvieron a mirar. Y volvieron a besarse, despacio, tranquilos, saboreándose.
En medio de uno de esos besos, fue Hugo el primero que alargó la mano y empezó a acariciar la verga de Ricardo. Y éste no tardó ni un par de segundos en imitarlo.
Era la primera vez que agarraban una polla que no fuera la suya. Habían sido los primeros besos que habían dado a otro hombre. Nunca soñaban con hombres, aunque sí soñaban el uno con el otro, aunque los dos callaban.
No vieron el resto de la película. No hicieron mucho más esa primera vez. Besarse, acariciarse y sentir la verga del otro palpitar en sus manos.
El día siguiente sería importante. Deberían reaccionar a lo pasado la noche anterior. Pero eso, es otra historia.
Lo único que puedo decir es que esa noche durmieron juntos. Y ninguno sintió rechazo de lo vivido a la mañana siguiente.









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