domingo, 5 de mayo de 2019

Algunas historias que a lo mejor fueron o serán. 2ª parte.


Por qué es tan difícil todo. Han pasado la noche juntos. Se han besado, se han tocado, han disfrutado de sus vergas, de sus cuerpos. De su esencia. Se han amado. Porque todo lo han hecho con amor.
Juan sabe que en cuanto Armando salga de su casa, empezará a darle vueltas a la cabeza. Y que si se encuentran por la calle, Armando le negará el saludo. Se sentirá culpable. Incluso puede que pase como la última vez, que se fue unos días fuera del pueblo.


Es la quinta vez que se desnuda ese día. Es su quinto servicio. Se está dando bien el día.
Aunque esta vez es distinta a las cuatro anteriores. En esta va a follar con un hombre que le gusta. Nada en el mundo le sorprendió tanto como cuando fue consciente de ese hecho. Tantos hombres con los que ha tenido sexo y nunca le había pasado. Y encima con la persona más opuesta a él. Luego de follar, se quedarán hablando toda la noche. Tomarán una copa, un café, incluso picarán algo de la nevera. Y quizás lo vuelvan a hacer al amanecer, justo antes de que Timi, se vaya de la casa de su cliente. Cogerá el dinero del aparador del recibidor, y se irá, mirando hacia atrás por ver si su cliente le mira mientras se va y le dice: "Quédate, mi amor".


Va, está siendo genial. Su primer trío. Llevaba tiempo queriendo montárselo. Primero probó con sus amigos. Pero todos le dijeron que no. No por él, sino porque nunca se ponían de acuerdo en el tercero.
Pero esa noche, salió a la calle con decisión. Entro en el primer garito que encontró y se puso en modo caza. Primero cazó a uno, y después al otro. y se los llevó de la mano a su casa, sin decir ni mú.
Ellos no eran tontos y se dieron cuenta del plan. Así que le hicieron los honores.
Nuño lo disfrutó. No sabía como había tanta gente que no le gustaba. Para él era maravilloso sentir que le comían el culo mientras se comía la polla del tercero. Y cuando le penetraron los dos agujeros, lloró de felicidad.
Lástima que se olvidara de tomar sus teléfonos. Y que por inercia, él les diera uno falso.
Aunque pensó luego, que tampoco había por qué repetir con los mismos.


El sastre y su cliente.
No, no se trata de que le ha hecho un traje invisible, como en el cuento. Se trata de que le hizo la propuesta de que se cuidara un poco y de que subiera muchas escaleras para que su culo cogiera un poco de forma.
Al sastre le ha gustado el resultado. Aunque se puede mejorar, le ha dicho a continuación.


Cada verga con su dueño.
Para mi amigo Carlos, estará chupado. Él sabe en cuanto ve a alguien, como tiene la polla.

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